Cantores a lo divino: Historias de fe que mantienen viva una tradición

Lunes 02 de Noviembre del 2026
A través de décimas, guitarras y versos dedicados a Dios, dos cultores de la Región de O’Higgins comparten cómo llegaron a esta expresión de religiosidad popular y por qué han hecho de ella un camino de encuentro con el Señor y de transmisión de la fe. Sus testimonios marcaron el IX Encuentro Regional de Cantores a lo Divino y a lo Humano, realizado en Chimbarongo.

Hay historias que se transmiten de generación en generación y otras que nacen de un encuentro que cambia la vida. En el canto a lo divino, ambas experiencias se unen en versos que hablan de Dios, de la Virgen María y de la fe de un pueblo que ha encontrado en la poesía una manera particular de evangelizar.

Así lo reflejan las vivencias de Carlos Farías Cornejo, de Corcolén, comuna de Malloa, e Isidro Becerra Lizana, de la localidad de Espinillo, provincia Cardenal Caro. Ambos participaron en el IX Encuentro Regional de Cantores a lo Divino y a lo Humano, realizado el pasado 17 de octubre en la parroquia San José de Chimbarongo, donde compartieron sus experiencias y el significado que esta tradición tiene en sus vidas.

Carlos Felipe tiene 36 años y lleva cerca de 14 dedicado al canto a lo divino, la poesía popular y el guitarrón. Su acercamiento comenzó cuando conoció a Galindo Álvarez, un poeta popular que cantaba en velorios y que le enseñó la décima. A través de ese primer contacto fue descubriendo un mundo que terminaría convirtiéndose en parte fundamental de su vida.

Aunque también cultiva el canto a lo humano, reconoce que su mayor dedicación está en los versos religiosos. Para él, ser cantor a lo divino va mucho más allá de interpretar una composición: es una forma de encontrarse con Dios y con otras personas que comparten una misma fe y el deseo de mantener viva esta expresión.

«Lo que me lleva a esto es tratar de encontrarme con Dios a través del canto», explica. Una conexión que también busca con la Virgen y que, al mismo tiempo, le permite compartir con otros cultores y contribuir a que esta tradición no desaparezca.

Desde su experiencia, invita a quienes sienten interés por el canto a lo divino a acercarse a quienes lo practican, buscar orientación en sus comunidades y atreverse a aprender. A su juicio, siempre hay alguien dispuesto a enseñar y acompañar a quienes desean descubrir este arte religioso.

 

Una herencia que se transforma en misión

La historia de Isidro Becerra Lizana tiene un origen profundamente familiar. Su madre, María Isabel Lizana, fue cantora a lo divino y durante años dedicó sus versos a San Andrés de Ciruelos, a la Virgen del Carmen y a distintas celebraciones religiosas.

Aunque desde niño la escuchaba cantar, nunca se animó a acompañarla. Sin embargo, después de su fallecimiento, hace cinco años, sintió que aquella tradición familiar podía perderse y decidió tomar la posta.

«Vi que se estaba acabando el canto a lo divino y dije: ahora que mi mamita murió, yo la voy a reemplazar», recuerda. Comenzó a practicar y, desde 2022, se ha dedicado a aprender este arte. Hoy no solo canta, sino que también toca, mientras su esposa, Patricia Orellana Pavez participa cantando versos de apunte.

Para Isidro, esta expresión representa mucho más que una herencia cultural. «Es como evangelizar», señala, explicando que en sus versos se canta a la Virgen, al nacimiento y al padecimiento, con composiciones que permiten expresar la fe católica.

También destaca el valor de estos encuentros regionales, porque permiten escuchar otras entonaciones, conocer nuevos versos y aprender de la experiencia de otros cantores.

 

Una tradición que se comparte

Los testimonios de Carlos Felipe e Isidro fueron parte del IX Encuentro Regional de Cantores a lo Divino y a lo Humano, realizado en la Parroquia San José y la Casa de la Cultura de Chimbarongo, con representantes de doce comunas de O’Higgins.

El obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera, agradeció este patrimonio diocesano y llamó a sus cultores a seguir promoviéndolo y transmitiéndolo a las nuevas generaciones.

Rescatar y transmitir el patrimonio

 

Este esfuerzo por mantener viva la tradición también se refleja en iniciativas educativas. Durante el lanzamiento del libro “100 años cultivando la fe”, realizado el 20 de octubre, la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la región de O’Higgins, Tamara Jofré Salinas, entregó a monseñor Guillermo Vera el “Cuadernillo pedagógico de enseñanza de la Misa a lo Divino según la tradición de Gilberto Acevedo e Hijos”.

El material, desarrollado mediante un proyecto financiado por el Fondo del Patrimonio Cultural 2025, busca preservar la riqueza espiritual, musical y literaria de esta expresión. Incluye contenidos sobre décimas, guitarra traspuesta, entonaciones, partituras y recursos audiovisuales. Se imprimieron mil ejemplares y también está disponible en formato digital.

Así, entre versos, guitarras y testimonios, los cantores a lo divino siguen anunciando su fe y dando continuidad a una herencia que forma parte de la identidad de O’Higgins. Una tradición que no solo mira al pasado, sino que invita a las nuevas generaciones a descubrir que también se puede evangelizar cantando.