
Con la participación de representantes de la Iglesia, autoridades civiles, integrantes de las comunidades e invitados especiales, la Diócesis de Rancagua presentó el libro “100 años cultivando la fe”, una obra que rescata la memoria de la Iglesia diocesana, sus comunidades y las generaciones de hombres y mujeres que han contribuido a transmitir el Evangelio en este territorio.
La ceremonia se realizó el martes 20 de octubre en dependencias del Obispado de Rancagua y contó con la presencia del obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera Soto; sacerdotes, diáconos, religiosas y religiosos; autoridades regionales y representantes del laicado, además de invitados especiales y personas que hicieron posible la publicación mediante sus aportes.
La fecha escogida para el lanzamiento tuvo un significado especial: permitió cerrar el programa de actividades conmemorativas del centenario de la diócesis, celebrado durante 2025.
Huella en la comunidad
La presentación estuvo a cargo de Alejandro González Pino, director del diario El Rancagüino, quien destacó el valor histórico y comunitario de la obra. “Más que una colección de historias, es una suma de momentos importantes y que marcaron a la Diócesis de Rancagua y a muchos fieles”, expresó, subrayando la huella que la Iglesia ha dejado en distintas generaciones, no solo en el ámbito religioso, sino también en la cultura y la vida de las comunidades.
Durante la ceremonia, monseñor Guillermo Vera Soto valoró la publicación como una oportunidad para acercarse a la historia de la Iglesia local y reconocer el camino recorrido por quienes han formado parte de ella.
El obispo señaló que la historia de la diócesis se inserta en un recorrido mucho más extenso, que antecede a su creación institucional. En ese contexto, explicó que “este libro quiere ser como pinceladas de lo que ha sido esta historia, y eso lleva a que se pueda leer de una forma rápida, de una forma amena y que nos va a permitir conocer gran parte de la historia de esta Iglesia que camina acá en Rancagua”.
La publicación busca precisamente acercar esta memoria a un público amplio, mediante una selección de fotografías, documentos, acontecimientos y testimonios que dan cuenta de la presencia de la Iglesia, de sus pastores y consagrados, y de la vida de las comunidades que han mantenido viva la fe a lo largo de los siglos.
Autoridades destacaron el valor cultural y social de la publicación
La seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región de O’Higgins, Tamara Jofré, manifestó su satisfacción por participar en la presentación de la obra y destacó su importancia para la identidad regional.
“Como Gobierno estamos muy contentos de estar presentes en este importante hito histórico”, señaló. Asimismo, sostuvo que “para nosotros como identidad regional es fundamental vivir en torno a la fe”, y concluyó destacando que “estos espacios son vitales”, junto con agradecer la invitación a la ceremonia.
Por su parte, el seremi de Justicia y Derechos Humanos de la Región de O’Higgins, Luis Zúñiga, valoró la presentación del libro como parte de la conmemoración de los cien años de la diócesis. “Es muy importante”, afirmó al referirse a este hito histórico, y destacó también el mensaje compartido por el obispo durante el encuentro, señalando que es necesario transmitir a la comunidad que “la fe es el motor de la sociedad”.
Seguir haciendo crecer el Reino de Dios
Uno de los momentos significativos de la ceremonia fue la entrega simbólica de ejemplares a representantes del clero, la vida consagrada, las autoridades civiles, el laicado y la Pastoral Juvenil. Con este gesto se quiso entregar parte de la historia de la diócesis a representantes de la diversidad de vocaciones, servicios y generaciones que forman parte de la vida de la Iglesia diocesana.
El libro “100 años cultivando la fe” recuerda que la creación oficial de la Diócesis de Rancagua, el 18 de octubre de 1925, fue un hito dentro de una historia evangelizadora de más de cuatro siglos. Desde entonces, parroquias, capillas y comunidades han sido espacios de encuentro, celebración y transmisión de la fe cristiana.
A través de sus páginas, la obra reconoce el compromiso de obispos, sacerdotes, diáconos, religiosas, religiosos y laicos que han contribuido a construir esta historia, muchas veces desde un servicio silencioso y cotidiano.
Con la presentación de esta publicación, la Diócesis de Rancagua concluye las actividades de celebración de su centenario y proyecta su memoria hacia el futuro. Al cumplir 101 años de vida institucional, renueva también el compromiso de seguir cultivando la fe y transmitiéndola a las nuevas generaciones.