Iglesia San Francisco de San Fernando: el anhelo de su restauración

Lunes 02 de Noviembre del 2026
Un anteproyecto busca recuperar el templo, el antiguo convento y sus patios, integrando el patrimonio religioso con espacios culturales y talleres de oficios tradicionales, luego de más de cuatro décadas de permanecer cerrado por los daños producidos por los terremotos de 1985 y 2010

Es un dolor para los sanfernandinos. Un templo imponente, como es el de la Iglesia San Francisco de San Fernando, que tenía mucha vida pastoral de la mano del carisma franciscano, luego de los daños que produjo el terremoto de 1985 tuvo que ser cerrado, y a pesar de los esfuerzos, sigue sin poder volver a recibir fieles.

Ante ese escenario, ha surgido una nueva luz de esperanza. Después de más de cuatro décadas de iniciativas para recuperar la iglesia, el proyecto de restauración comienza una nueva etapa. La propuesta, de la arquitecta Gloria Donoso, busca devolver la vida a este emblemático espacio patrimonial, resguardando su identidad religiosa y franciscana, y abriéndolo también a actividades culturales y comunitarias.

 

Una nueva propuesta de recuperación

Durante este tiempo, ha habido acciones tendientes a la recuperación de este espacio. El padre Aquiles Correa, párroco de San Fernando Rey, explica que los intentos anteriores no lograron concretarse por diversos motivos. De hecho, uno de los últimos proyectos estaba terminado antes del terremoto de 2010, pero el sismo y el daño que causó en el inmueble interrumpió su desarrollo.

La posibilidad actual comenzó a tomar forma el año pasado, cuando un equipo de profesionales, integrado por arquitectos e ingenieros, se interesó en el templo y tomó contacto con el Obispado de Rancagua para conocer el lugar y elaborar un anteproyecto de recuperación.

La propuesta considera la restauración del templo, el antiguo convento franciscano y los patios, con una mirada integral que busca poner en valor el conjunto patrimonial. Parte de sus instalaciones (patio) se proyecta como un espacio para talleres y una escuela de oficios, orientada a rescatar tradiciones propias de la zona, como el trabajo en mimbre, lana y piedra. Asimismo, se contempla promover expresiones culturales como el canto a lo divino y la realización de conciertos y otras actividades artísticas.

 

Volver al templo

En este contexto de recuperar este espacio religioso, el pasado domingo 4 de octubre, en la solemnidad de San Francisco de Asís, fieles y consagrados se reunieron para conmemorar al santo y conocer el anteproyecto de restauración de la Iglesia.

La jornada comenzó en la parroquia San Fernando Rey, seguida de una procesión hasta el templo, donde se celebró una misa en el patio y se presentó la propuesta de recuperación. Uno de los momentos más emotivos fue el ingreso controlado al edificio, que permitió a los asistentes reencontrarse con este histórico lugar después de tantos años.

Según relata el padre Aquiles, la iniciativa tuvo una buena recepción. Para muchos, ingresar nuevamente al templo después de tantos años fue una experiencia especialmente significativa y emotiva.

Sin embargo, junto con valorar la recuperación del inmueble y sus posibilidades culturales, los asistentes manifestaron un anhelo importante: que la iglesia vuelva a ser también un lugar de oración y celebración de la Eucaristía. “Lo que la gente pide es rescatar el templo, pero que no pierda esto, que no sea solamente para conciertos o actividades culturales y que allí pueda haber un lugar de oración”, señala el párroco.

 

El próximo paso: financiar el estudio técnico

Actualmente, el anteproyecto continúa su proceso de presentación y evaluación ante las instancias correspondientes. Para avanzar hacia una propuesta definitiva de restauración del templo, es necesario realizar un levantamiento crítico del inmueble que permita determinar técnicamente el estado de conservación, los daños existentes y las intervenciones requeridas.

Este estudio tiene un costo de $20 millones, monto que se espera reunir mediante una cena solidaria programada para el viernes 27 de noviembre. La actividad busca convocar a la comunidad y a quienes deseen contribuir a la recuperación de este patrimonio.

Las personas interesadas podrán informarse sobre la actividad y adquirir sus adhesiones a través de las plataformas de difusión (de la Parroquia San Fernando Rey)  y del código QR que se habilitará para este propósito.

Aunque todavía queda camino por recorrer antes de concretar las obras, el actual anteproyecto representa un nuevo impulso para recuperar un lugar significativo en la historia religiosa y cultural de San Fernando. El desafío es que la Iglesia San Francisco vuelva a ser un espacio vivo, donde el patrimonio, la fe, la oración y las tradiciones de la comunidad puedan encontrarse.

 

 

Un templo con más de dos siglos de historia

Los orígenes de la iglesia se remontan a 1755, cuando los jesuitas iniciaron la construcción de un templo en la naciente villa de San Fernando, para reemplazar una antigua capilla. Tras la expulsión de la orden en 1767, el inmueble pasó a manos de los franciscanos, quienes recibieron una propiedad que incluía una casa, la iglesia inconclusa y un colegio. El templo fue terminado, pero en 1891 se demolió para dar paso al edificio actual, construido bajo la dirección de fray Juan Bautista Labra y financiado por los feligreses sanfernandinos.

De estilo ecléctico, con predominio de elementos neorrománicos y neogóticos, la iglesia destaca por sus tres naves, sus altares laterales y una torre de 32 metros, coronada por una cúpula incorporada en 1930. En 1984 fue declarada Monumento Nacional por su valor histórico y arquitectónico, además de su importancia como hito de la imagen urbana de San Fernando. El terremoto de 2010 dañó gravemente el edificio, que había sido restaurado entre 2008 y 2010, pero no alcanzó a ser reinaugurado. Desde entonces permanece cerrado al público.