Construyendo capillas para los fieles: El rostro joven de la misión

Jueves 01 de Octubre del 2026
La misión y el anuncio del Evangelio también tienen rostro joven. Se manifiestan en la palabra, pero también en el servicio, en el encuentro con las comunidades y en acciones concretas que buscan aportar a la vida de la Iglesia. En la Diócesis de Rancagua, un grupo de jóvenes universitarios ha hecho visible esta dimensión de la misión poniendo literalmente “manos a la obra” en la construcción de capillas que son fruto de los sueños y la perseverancia de sus comunidades.
 

Las lluvias y el mal tiempo obligaron a suspender los trabajos que estaban programados entre el 10 y el 15 de julio, pero el compromiso de los jóvenes con las comunidades permaneció firme. Así, entre el 10 y el 14 de septiembre, estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile retomaron las obras y volvieron a poner manos a la obra en la Diócesis de Rancagua.

La forma de misionar de estos universitarios se manifiesta en el anuncio de la Palabra, pero también en el servicio, en el encuentro con las comunidades y en acciones concretas que buscan aportar a la vida de la Iglesia.

Es así como en la comunidad del Ex Fundo La Punta, perteneciente a la parroquia de Codegua, avanzó la construcción de la Capilla Nuestra Señora de Lourdes. Se trata de un anhelo largamente esperado por los fieles. Durante la primera visita, los jóvenes realizaron los cimientos y, con este nuevo período de trabajo, la estructura quedó prácticamente terminada.

En Pichilemu, cerca de 30 jóvenes de Trabajo UC regresaron para finalizar la capilla de la Comunidad Nuevo Reino. María Errázuriz, jefa de zona de Trabajo País, recordó que habían comenzado la construcción en julio, pero después de algunos días debieron regresar a Santiago debido a la emergencia climática.

El regreso fue vivido con especial alegría. La comunidad recibió nuevamente a los jóvenes con cariño, fortaleciendo los vínculos construidos durante la primera etapa. Errázuriz destacó el recibimiento de los vecinos, la sintonía alcanzada y la alegría de poder terminar un proyecto esperado durante más de 26 años.

Y en Nuevo Reino esto marcó un momento especial, ya que el pasado 20 de septiembre recibieron la imagen de San Andrés, que peregrina por las comunidades, en sui nueva capilla, dando inicio a una nueva etapa de fe y encuentro.

 

Foto 04: Capilla de la Comunidad de Nuevo Reino, que fue esperada por los fieles durante 26 y gracias a los estudiantes fue construida.

Foto 05: Capilla Nuestra Señora de Lourdes, construida por los misioneros.

 

Infancia Misionera prepara gran encuentro en Peralillo

No hay edad para anunciar a Cristo

 

Parroquias y colegios están invitados a participar el 3 de octubre en una jornada diocesana que reunirá a niños, adolescentes, catequistas y agentes pastorales bajo el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”.

 

La misión no tiene edad. Con esta convicción, la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) de la Diócesis de Rancagua prepara un nuevo encuentro diocesano que reunirá a niños, adolescentes y adultos para compartir la fe y descubrir que todos pueden ser protagonistas de la misión.

La cita será el sábado 3 de octubre, desde las 9 de la mañana, en la Parroquia San Francisco Javier de Peralillo, y se extenderá hasta aproximadamente las 16:00 o 16:30 horas. El encuentro tendrá como lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”, invitando a vivir la jornada desde la oración, la fraternidad y el compromiso misionero.

El padre Alejandro Jorquera, párroco de Graneros y asesor de Infancia Misionera, explicó que esta instancia busca reunir a los grupos que ya forman parte de la obra, pero también motivar a nuevas comunidades a conocerla y comenzar a desarrollarla.

La jornada contempla oración, dinámicas, momentos de reflexión y actividades para compartir entre los distintos grupos. También habrá concursos y se celebrará la Eucaristía, como centro de este encuentro de fe y misión.

Uno de los signos tradicionales será llevar el mensaje más allá del lugar de reunión. Cada niño recibirá una tarjeta con un mensaje para compartir con las personas que encuentre en la calle, convirtiéndose así en pequeño misionero y llevando una palabra de esperanza a su comunidad.

La invitación está abierta a parroquias y colegios, tengan o no actualmente grupos de Infancia Misionera. De manera especial, se anima a catequistas y agentes pastorales a participar para conocer esta obra y descubrir una pedagogía que ayuda a niños y adolescentes a crecer en la fe desde el servicio y la misión.