Una Iglesia que acoge y acompaña

Martes 01 de Septiembre del 2026
Este domingo 6 de septiembre, las comunidades parroquiales de la Diócesis de Rancagua se unirán en oración para celebrar a los hermanos y hermanas migrantes que forman parte de la vida eclesial. La jornada también estará marcada por la Colecta de INCAMI, destinada a apoyar concretamente a familias migrantes.

 

Con una invitación a vivir la fraternidad, la comunión y la esperanza, las parroquias de la Diócesis de Rancagua celebrarán este domingo 6 de septiembre el Día del Migrante y del Refugiado. Durante las Eucaristías, las comunidades elevarán una especial oración por los hombres, mujeres y familias que han llegado desde otros países para construir una nueva vida en nuestra región y que hoy son parte de la Iglesia diocesana.

La hermana Claudia Lazcano, Delegada Episcopal de Pastoral de Migrantes, invitó a participar activamente de esta celebración y a hacer de cada comunidad un verdadero espacio de encuentro y fraternidad. “Queremos invitarlos a participar de las Eucaristías este primer domingo de septiembre en cada una de sus comunidades, para celebrar el amor fraternal y la integración de los hermanos y hermanas extranjeras a nuestra Diócesis”, señaló.

Este año, la celebración pondrá también un especial énfasis en la unidad familiar de las personas migrantes, promoviendo una Iglesia que acompaña, acoge y ayuda a construir esperanza para todos.

 

Aportando a la tarea de acompañar

Junto con la celebración en las parroquias, este domingo se realizará la Colecta del Instituto Chileno Católico de Migración (INCAMI). La invitación es a colaborar, de acuerdo con las posibilidades de cada persona, para apoyar los proyectos de acompañamiento y ayuda a las familias migrantes.

Los recursos reunidos permiten impulsar iniciativas concretas, varias de ellas desarrolladas en la propia Diócesis de Rancagua, fortaleciendo la presencia solidaria de la Iglesia especialmente en aquellos lugares y situaciones donde las familias migrantes enfrentan mayores dificultades.

 “Gracias a su aporte en el 2025, el INCAMI llegó a realizar más de 16.800 atenciones personalizadas, especialmente en contextos donde los migrantes trabajan en el campo o tienen dificultad de poder ser atendidos, y allí estuvimos como Iglesia presente en medio de ellos”, señalaron desde el Instituto Católico Chileno de Migración.

Finalmente, la Delegada Episcopal de Pastoral de Migrantes hizo un llamado a toda la comunidad diocesana: “Te invitamos, participa, promueve con respeto e integra a aquel que ha llegado desde nuevas tierras a vivir en esta casa común que es la Diócesis de Rancagua”.

De esta manera, la celebración del Día del Migrante será una oportunidad para que cada parroquia exprese, desde la oración y la solidaridad concreta, que la Iglesia es una casa abierta para todos. Una jornada para reconocer en cada persona migrante a un hermano o hermana y renovar el compromiso de caminar juntos, compartiendo la misma fe, esperanza y comunidad.