La Granja Misericordia, la tarea de rehabilitar desde la fe

Martes 01 de Septiembre del 2026
La iniciativa de Fundación Misericordia busca ofrecer una alternativa integral frente a las adicciones, uniendo oración, trabajo y fraternidad en un espacio de 25 hectáreas. El centro de rehabilitación abrió sus puertas en Rengo y recibió a las primeras personas que comenzarán su proceso acompañadas por misioneros.

La Dedicación de la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en el centro de rehabilitación de La Granja Misericordia, este 22 de agosto, marcó el inicio oficial de esta nueva obra de Fundación Misericordia en Rengo.

Más de 400 personas llegaron para acompañar una jornada que tuvo por objetivo poner a Cristo, Vivo y presente en la Eucaristía, en el centro de la rehabilitación.

La solemne misa fue presidida por monseñor Guillermo Vera, obispo de Rancagua, junto al padre Pedro Pedraza, párroco de Rengo, sacerdotes, seminaristas y acólitos. Además, familias, misioneros, colaboradores, vecinos y personas vinculadas al trabajo de la fundación fueron parte de esta celebración.

Romain de Chateauvieux, fundador de Fundación Misericordia, compartió la historia de este proyecto, que nació como un sueño y que, según relató, fue creciendo a través de distintas personas y circunstancias que reconoció como verdaderos milagros de Dios.

 

El Proyecto

La Granja funciona en un terreno de 25 hectáreas entregado en comodato por las Hermanas Benedictinas de Rengo. El lugar busca ofrecer una alternativa de rehabilitación para personas que enfrentan adicciones al alcohol y las drogas, integrando fe, vida comunitaria y trabajo.

Uno de los momentos centrales ocurrió al finalizar la Misa: Monseñor Vera entregó las llaves del sagrario a Cristóbal Avilés, quien junto a su esposa, Pilar Paul, estará a cargo de la misión y destacó que eran “las llaves más importantes”, recordando que Jesús Eucaristía debe estar en el centro de esta comunidad.

La jornada continuó con la presentación de las primeras dos personas que iniciaron su proceso de rehabilitación, acompañadas por dos misioneros.

En un momento cargado de emoción y esperanza, la comunidad oró por ellos y escuchó sus testimonios, poniendo rostro al Cristo que sufre y que debe ser acompañado.

En La Granja, este camino es llamado “resurrección”, porque expresa la posibilidad de recuperar la dignidad y comenzar una vida nueva en Cristo.

La obra aún necesita apoyo para equipar sus espacios y sostener su funcionamiento. Por eso, Fundación Misericordia invitó a quienes quieran colaborar a sumarse a esta misión.

Para sus protagonistas, fue “un día de cielo” y el comienzo de una comunidad llamada a ser esperanza para quienes buscan dejar atrás las adicciones.

 

 

Una propuesta de rehabilitación integral

La propuesta de La Granja se estructura en torno a tres pilares: vida de oración, vida de trabajo y vida de fraternidad. La vida cotidiana contempla responsabilidades en el campo y en la construcción, cumplimiento de reglas, convivencia y espacios para compartir con los demás.

El método que se utilizará es la Cristoterapia, que busca abordar las heridas que están detrás de las adicciones a través de la oración, el trabajo de la tierra y la vida comunitaria.

La propuesta de La Granja contempla una vida de oración que incluye Misa diaria, Adoración al Santísimo, liturgia de las horas, rosario, espacios de lectura espiritual y otros momentos de encuentro con Dios. Se quiere ofrecer un lugar donde una persona pueda alejarse de los contextos que han marcado su historia, recuperar rutinas, asumir responsabilidades, reconstruir vínculos y volver a descubrir su dignidad de hijo de Dios y su vocación. Al mismo tiempo se busca que cada persona pueda experimentar el Amor de Dios en un espacio de acogida y comunidad.