"La Ayuda Fraterna es la base de toda la acción social de nuestra diócesis"

Lunes 03 de Agosto del 2026
El presidente de Fundación Cáritas Rancagua valoró el compromiso de los voluntarios y voluntarias que, desde las comunidades parroquiales, hacen presente el amor de Cristo entre quienes más lo necesitan, calificando su servicio como esencial para la misión de Cáritas Diocesana.
 
Los grupos de Ayuda Fraterna que trabajan en las parroquias son el primer rostro de la acción social de la Iglesia y constituyen un pilar fundamental para la misión de Cáritas en la Diócesis de Rancagua. Así lo destacó el presidente de Fundación Cáritas Rancagua y vicario general de la diócesis, padre Cristián Catalán Valdivia, quien valoró el servicio silencioso y constante que cientos de voluntarios realizan junto a las personas más vulnerables.
Sus palabras fueron compartidas en el marco del Encuentro Diocesano de Coordinadores de Ayuda Fraterna, realizado el pasado 11 de julio en la Casa de Ejercicios de Pelequén, instancia que reunió a representantes de distintas parroquias para fortalecer su formación y renovar el compromiso con el servicio inspirado en el Evangelio.
Para el padre Catalán, el trabajo que se desarrolla en las parroquias, a través de la pastoral social o de Ayuda Fraterna, es el fundamento de toda la acción caritativa de la Iglesia diocesana. Explicó que son las comunidades parroquiales las que están en contacto directo con quienes más necesitan apoyo, acogiendo a todas las personas sin distinción y procurando siempre dignificar a cada ser humano mediante gestos concretos de cercanía y solidaridad. "La comunidad parroquial está en la primera línea en el servicio a los más necesitados de nuestra diócesis, siempre tratando de dignificar al ser humano en la ayuda y en la entrega."
 
Acompañando en la necesidad 
El presidente de Fundación Cáritas Rancagua también puso en relieve el compromiso de quienes sostienen este servicio de manera permanente, especialmente de las mujeres que, con generosidad y perseverancia, animan gran parte del trabajo social en las comunidades.
Asimismo, señaló que la labor de los equipos de Ayuda Fraterna resulta indispensable para la misión de Cáritas Diocesana, ya que son ellos quienes conocen de cerca la realidad de las familias y detectan oportunamente las necesidades que requieren una respuesta solidaria. “Son las voluntarias de Ayuda Fraterna quienes nos entregan los datos, las necesidades; están atentas a tantas situaciones de dolor que vive una comunidad."
En ese sentido, destacó que el trabajo de estos equipos no solo permite responder a las urgencias materiales, sino también mantener un vínculo cercano con las personas, acompañándolas en momentos de dificultad y haciendo presente el rostro misericordioso de la Iglesia.
El sacerdote recordó también el intenso servicio que los grupos de Ayuda Fraterna realizaron durante la pandemia y señaló que, superada esa etapa, es importante generar espacios para fortalecer su misión. "Hoy, ya en la calma, podemos encontrarnos, rezar juntos y formarnos como personas."
Precisamente con ese propósito se desarrolló el Encuentro Diocesano de Coordinadores de Ayuda Fraterna, organizado por Fundación Cáritas Rancagua. La jornada contempló una reflexión a cargo del padre Claudio Fuenzalida Piña sobre la exhortación apostólica Dilexi Te del Papa León XIV, además de un trabajo grupal para compartir experiencias y proyectar nuevas iniciativas pastorales. También se presentó la Cuenta Pública 2025 de Fundación Cáritas Rancagua y se dio inicio a la campaña del tradicional Té Solidario, que durante el Mes de la Solidaridad (Agosto) reunirá recursos para apoyar a estudiantes de educación superior.