• El obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, anunció que los diáconos Carlos Martínez Acevedo y Ricardo Felipe Rojas Bozo recibirán la ordenación sacerdotal el próximo 12 de octubre, una noticia que llena de esperanza a toda la Diócesis de Rancagua.
La Iglesia de Rancagua recibió una gran noticia. En la solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile, el obispo Guillermo Vera Soto anunció que los diáconos Carlos Martínez Acevedo y Ricardo Felipe Rojas Bozo han sido llamados a recibir el Orden Sacerdotal, fortaleciendo así el presbiterio diocesano con dos nuevos pastores al servicio del Pueblo de Dios.
El anuncio fue acogido con alegría por las comunidades, que ven en estas nuevas vocaciones un signo de que Dios sigue llamando hombres dispuestos a entregar su vida al anuncio del Evangelio y al servicio de la Iglesia.
"Alegrémonos y demos gracias a Dios por este regalo que con alegría les comparto en esta Fiesta del Carmen", expresó monseñor Guillermo Vera, invitando a todos los fieles a acompañar con su oración este tiempo de preparación.
"Queremos servir donde el Señor nos necesite"
Durante su ministerio diaconal, Carlos Martínez Acevedo ha destacado por su trabajo en la formación de laicos, la catequesis y el servicio pastoral en distintas comunidades. Su testimonio y entrega lo llevaron a ser llamado al presbiterado.
"Con mucha alegría recibimos esta noticia. Queremos estar muy disponibles para servir donde el Señor nos necesite, porque en todos lados se puede hacer el bien", señaló.
El futuro sacerdote agregó que este tiempo será vivido bajo el amparo de la Virgen del Carmen. “Le pedimos a toda la comunidad que rece por nosotros para que podamos ser buenos pastores para el Pueblo de Dios", manifestó.
Una vocación que vuelve a florecer
Junto a Carlos será ordenado Ricardo Felipe Rojas Bozo, quien se formó en el Seminario Cristo Rey y fue ordenado diácono en 1998. Tras desempeñarse pastoralmente en Iquique y regresar a Rancagua, ha ejercido como profesor en el Colegio Gabriel Mistral y, en los últimos años, ha servido en la Catedral de Rancagua, donde realizó un proceso de discernimiento que culminó con este llamado al sacerdocio.
"Estoy tremendamente feliz y agradecido del Señor. También es una bendición para nuestra Iglesia Diocesana. Queremos seguir muy cerca de Cristo y escuchar siempre la voz de nuestro pastor para servir con fidelidad", expresó. Asimismo, pidió la oración de toda la comunidad para vivir este ministerio "con santidad y entrega".
Una fiesta para toda la diócesis
La ordenación sacerdotal se celebrará el domingo 12 de octubre, a las 11:00 horas, en la parroquia San Francisco de Asís de Rancagua. Será una jornada de profunda alegría para toda la Iglesia diocesana, que verá crecer su presbiterio con dos nuevos sacerdotes llamados a anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos y acompañar la vida de las comunidades.
Más que una ceremonia, será una verdadera fiesta de la fe. La Iglesia de Rancagua dará gracias por este regalo de Dios y encomendará el ministerio de Carlos Martínez y Ricardo Felipe Rojas a la protección de Nuestra Señora del Carmen, confiando en que ambos sabrán responder con generosidad al llamado recibido y serán pastores cercanos, sencillos y entregados al servicio del Pueblo de Dios.