• El Informe Anual presentado a la Santa Sede da cuenta de la vida sacramental, educativa y solidaria de la diócesis durante 2025, reflejando el compromiso permanente de la Iglesia con la evangelización, la formación y el servicio a las personas, especialmente a quienes más lo necesitan.
Como cada año, nuestra diócesis entregó el Informe Anual a la Santa Sede, con los datos referidos a la situación pastoral, sacramental y social durante el año 2025. A continuación, haremos la presentación de los principales resultados generales sobre la diócesis y luego los datos en torno a la actividad sacramental y social, de una manera comparada.
La población total diocesana es de 978.343 habitantes (que no considera la comuna de Navidad, perteneciente a Melipilla). En ello hubo un ajuste a la baja en la estimación de población que hace el INE, en razón de los resultados del Censo de 2024 (la estimación en 2024, antes del Censo, era de 1.016.093 habitantes). El total de católicos estimados en 2025 es de 731.352 (en comparación con los 726.245 en 2024). Junto a las 67 parroquias existe un total de 684 capillas, oratorios o diversos centros de culto.
En relación con los bautismos, podemos ver que los bautismos totales bajaron de 5.224 en 2024 a 5.107 en 2025. Al hacer un desglose de ellos nos damos cuenta que los bautismos entre 0 y 1 año bajaron de 1.763 a 1.597; los de 1 a 7 años bajaron de 2.165 a 2.027; y los de 7 años y más subieron de 1.296 a 1.483.
Si atendemos a la cantidad de primeras comuniones vemos que en 2024 fueron 4.640 y en 2025 subieron levemente a 4.680. El sacramento de la confirmación subió de 4.659 en 2024 a 4.810 en 2025. Los matrimonios sacramentales subieron de 419 a 476 al comparar ambos años. Si se trata de matrimonios entre católicos los datos nos indican que en 2024 fueron 402 y en 2025 subieron a 461. Los matrimonios entre católico y no católico bajaron de 17 a 15. Cabe hacer notar que en 2004 la cantidad total de matrimonios sacramentales fueron 1.456.
En otro orden de cosas, la matrícula de los colegios de inspiración católica o de congregaciones que están bajo el alero de la Vicaría de Educación nos muestran un constante avance. En efecto, en 2024 hubo un total de 23.444 alumnos, los que subieron en 2025 a 23.567 alumnos. Los de la etapa prebásica subieron de 2.463 a 2.501. Los de la etapa básica bajaron de 13.820 a 13.703. Y los de enseñanza media subieron de 7.161 en 2024 a 7.363 alumnos en 2025. Los colegios con mayor cantidad de matrícula son el Instituto O’Higgins de Rancagua (con 2.161 alumnos), el Liceo San José de Requínoa (con 1.796 alumnos) y el Instituto IRFE de Santa Cruz (con 1.695 alumnos). El año 2004, primer año en que la Vicaría Pastoral tiene registro de esa información, los alumnos en total fueron 15.118 alumnos, lo que revela un aumento constante y de manera regular. Hay que destacar igualmente la gran cantidad de personas que se ven incorporadas a este ámbito de influencia, si consideramos a sus padres y al menos un hermano, que son cerca de 100.000 personas.
Si miramos el alcance y la importancia de la atención de pastoral social en la diócesis nos daremos cuenta de cifras muy importantes, pero que reflejan una acción de caridad, misericordia y compasión con el prójimo que sufre. En efecto, hay un total de 1.665 personas directamente beneficiadas con los múltiples programas que están bajo el alero de la Fundación Caritas, entre los cuales se cuentan, solo a manera de ejemplo: la Residencia La Santa Cruz de Rancagua y la Residencia en San Fernando; las Hospederías del Hogar de Cristo en Rancagua y Rengo; los Programas de Atención Domiciliaria para el Adulto Mayor en Rancagua, Coltauco y Pichilemu; el Programa Ruta Calle en San Fernando; el Centro de Salud Buen Pastor; el Programa Abriendo Caminos del Hogar de Cristo y el Programa Calle de la misma institución; la Residencia para Migrantes extranjeros y para chilenos en situación de calle; y el Albergue de San Fernando. A lo anterior se debe agregar la entrega de más de 120.000 raciones de alimentos en el Programa de Ollas Comunes.
Finalmente, en coordinación con las parroquias diocesanas, hay que mencionar la entrega de 4.189 cajas de Navidad para familias carenciadas en 54 de las 67 parroquias. En 2024 se entregaron 4.070 cajas en 53 parroquias. Además de 39 estudiantes que recibieron ayuda económica directamente en las parroquias, que ascendió a un total de 7.836.320 pesos chilenos. En comparación, en 2024 fueron 33 los estudiantes que recibieron esa ayuda económica, que ascendió a un total de 7.911.160 pesos chilenos. Lo anterior sin considerar la ayuda a estudiantes que la Fundación Caritas entrega como parte de la campaña de Cuaresma de Fraternidad.
Al decir del obispo español César García Magán: “Detrás de los números, hay personas que testimonian la fe y dan carne a estas estadísticas”.
En resumen, podemos decir que, a pesar del descenso en muchas de estas cifras, y el aumento en otras variables, hay una Iglesia diocesana pujante y que crece en la medida de su preocupación por los fieles y por los habitantes en general que dan vida a nuestro territorio, que es la Iglesia particular de Rancagua, que precisamente durante 2025 celebró sus primeros cien años de existencia. Y que para el presente año 2026 nos encuentra bajo múltiples tareas, especialmente centradas en las principales prioridades pastorales: la Catequesis, la Pastoral Juvenil y los Consejos Parroquiales pastorales y económicos, todo ello en el marco del desafío de la sinodalidad que nos planteó el Papa Francisco, y que hoy sigue vigente en el pontificado de León XIV, desafío al cual la diócesis se siente llamada de modo apremiante.
Pbro. Hugo Patricio Yáñez Canales
Secretario de la Vicaría Pastoral