Formación y acogida para promover una cultura del buen trato en ambientes eclesiales

Miércoles 01 de Abril del 2026
El Consejo para el Buen Trato y Ambientes Sanos diocesano, presidido por Monseñor Guillermo Vera, promueve la prevención de abusos, la formación en comunidades y el fortalecimiento de una verdadera cultura del cuidado en la Iglesia local.

La Diócesis de Rancagua ha dado pasos concretos para fortalecer una cultura del cuidado y la prevención de abusos dentro de sus comunidades. En ese camino se inscribe el trabajo del Consejo para el Buen Trato y Ambientes Sanos, una instancia que busca promover relaciones respetuosas, prevenir situaciones de abuso y acompañar a quienes han sufrido experiencias dolorosas dentro de contextos eclesiales.

La coordinadora del Consejo, Claudia Lazcano Cárcamo, explica que esta instancia responde a un mandato de la Conferencia Episcopal de Chile, que pidió a todas las diócesis del país implementar una estructura mínima orientada a la prevención de abusos y la protección de menores de edad. “Este consejo busca crear e instalar una verdadera cultura del cuidado, donde podamos vivir relaciones basadas en el respeto, la dignidad y los valores del Evangelio”, señala.

 

Quiénes integran el Consejo

El Consejo para el Buen Trato y Ambientes Sanos es presidido por el obispo diocesano, Monseñor Guillermo Vera Soto, y está integrado por personas con distintas experiencias y especialidades que aportan a esta misión.

Entre sus miembros se encuentra el presbítero Patricio Cavour Calderón, quien cumple la tarea de receptor de denuncias dentro de la diócesis. También participa el padre Marcelo Lorca, especialista en Derecho Canónico, además del abogado civil Patricio Angulo.

El equipo lo completan los diáconos permanentes Jorge Martínez y Carlos Martínez. . A ellos se suma la propia Claudia Lazcano, profesora de Religión y coordinadora del Consejo, quien ha acompañado este proceso desde los inicios de la instancia junto al padre Patricio Cavour.

La diversidad de miradas dentro del Consejo permite abordar los desafíos de la prevención de abusos desde distintas áreas, tanto pastorales como jurídicas y formativas..

 

Acompañamiento a las víctimas

Uno de los servicios fundamentales del Consejo es el acompañamiento a víctimas de abuso sexual, abuso de poder o abuso espiritual en contextos eclesiales.

Este acompañamiento se ofrece siempre respetando la voluntad de las personas afectadas, ya que muchas veces las víctimas no desean mantener cercanía con miembros de la Iglesia después de experiencias dolorosas. “No siempre las víctimas quieren participar en procesos cercanos a la Iglesia, y eso se respeta plenamente. Pero el acompañamiento está disponible para quienes lo necesiten”, explica la coordinadora.

Junto con ello, el Consejo también colabora en la recepción y seguimiento de denuncias, orientando a las personas sobre los pasos a seguir y recordando siempre la importancia de presentar las denuncias correspondientes ante Fiscalía o las policías, para que los hechos puedan investigarse adecuadamente.

 

Formación para una cultura del cuidado

Una de las áreas más importantes del trabajo del Consejo es la formación en prevención de abusos. Para ello se ha constituido un equipo diocesano de formadores, que realiza capacitaciones en parroquias, colegios, movimientos y distintas realidades pastorales.

“Muchas veces se piensa solo en el abuso sexual, pero ese es solo la punta del iceberg. También existen abusos de conciencia, abusos de poder y abusos espirituales, que afectan profundamente la vida de las personas”, explica Lazcano.

Durante este año se desarrollarán jornadas formativas en distintos decanatos de la diócesis, entre ellos San Fernando-Chimbarongo, Cardenal Caro, Santa Rosa y Rancagua, además de instancias especiales para movimientos y comunidades.

Las capacitaciones buscan que agentes pastorales, trabajadores y voluntarios de la Iglesia puedan reconocer situaciones de riesgo y promover ambientes respetuosos y seguros.

 

Nuevas herramientas para mejorar las relaciones

En el segundo semestre también comenzará la implementación del documento “Integridad en el Servicio Eclesial” ( ISE), un instrumento que establece orientaciones claras sobre el comportamiento y las relaciones dentro de los ambientes eclesiales.

Este documento permitirá clarificar los roles y responsabilidades de quienes trabajan o colaboran en parroquias, colegios y otras instituciones vinculadas a la Iglesia.

“Este material nos ayuda a revisar nuestras conductas y mejorar la manera en que nos relacionamos. No se trata solo de cumplir normas, sino de vivir el Evangelio del respeto, la dignidad y el buen trato”, explica.

Finalmente, Claudia Lazcano subraya que el desafío de construir ambientes sanos y seguros no responde únicamente a una exigencia institucional, sino a una profunda convicción evangélica. “Queremos ser una Iglesia que aprende de su historia y que trabaja para construir una verdadera cultura del cuidado y la prevención. No tratamos bien a los demás porque una norma lo exige, sino porque eso es lo verdaderamente evangélico”, concluye.

 

 

Plan de Trabajo y Formación para 2026:
El consejo tiene un calendario de capacitaciones programadas por decanatos, adaptable según las necesidades locales:

  • Formación Presencial por Decanatos (Módulos Básicos):
    • Decanato Purísima: Marzo 14 y 21 (sábados, ajustado por motivos laborales).
    • Decanato San Fernando Chimbarongo: Mayo 15 y 16.
    • Decanato Cardenal Caro: Julio 10 y 11.
    • Decanato Santa Rosa: Septiembre 11 y 12 (con posibilidad de ser solo sábados).
    • Decanato Rancagua: Noviembre 13 y 14.
    • Decanato Santos Apóstoles: Fecha a reconfirmar y reagendar (originalmente enero/febrero).
  • Formación Online Básica:
    • Movimientos y Módulos Pendientes: Semana del 13 al 16 de abril.
    • Colegios: Semana del 15 al 19 de junio.
    • Horario Online: Siempre de 20:00 a 21:30 horas, para mayor comodidad de los participantes.

Formación Personalizada: Se ofrece a colegios u otras instituciones con un gran número de personal