Entre palabras y sentido: hacia una claridad pastoral en tiempos de fe difusa

Miércoles 01 de Abril del 2026
Por Pbro. Felipe Pardo Fariña, Vicario Pastoral Diocesano.

Entre palabras y sentido: hacia una claridad pastoral en tiempos de fe difusa

Al iniciar una reflexión sobre la hoja de ruta 2026 de la pastoral de la Diócesis de Rancagua, conviene detenerse en sus tres prioridades fundamentales: la catequesis, los jóvenes y los consejos pastorales, junto a una idea transversal que las recorre: la sinodalidad. Estas líneas de acción, sin duda necesarias y oportunas, buscan responder a los desafíos actuales de la vida eclesial; sin embargo, al ser acogidas por los fieles, surge con frecuencia la percepción de que tales conceptos, aunque valiosos, carecen de una precisión suficiente en su contenido.

En efecto, en el sentir común del pueblo de Dios, tanto la catequesis como el trabajo con jóvenes la función de los consejos pastorales e incluso la sinodalidad, aparecen muchas veces como enunciados amplios, pero difusos. Se trata de palabras que orientan, pero que no siempre logran traducirse en prácticas concretas o en comprensiones compartidas. Esta falta de definición no es casual, sino que se inserta en un contexto cultural más amplio que influye decisivamente en la manera de creer y de pensar la fe.

El agnosticismo ambiental

Vivimos en medio de un agnosticismo ambiental que, sin negar explícitamente a Dios, instala una forma de relación ambigua con Él. Se acepta su existencia, pero se desconoce —o se relativiza— lo que Dios dice, lo que revela y lo que exige. En este horizonte cultural resuena, por ejemplo, la reflexión de Immanuel Kant que suprime el saber para dejar lugar a la fe (Crítica de la razón pura, 1883), cavilación que, aunque situada en su contexto filosófico, ha sido interpretada como una separación entre conocimiento y fe que debilita la certeza religiosa. Por otra parte, la conocida reflexión de Voltaire, que afirma la necesidad que todos tenemos de Dios en aquello que se refiere a fundamento del orden y no en lo que se refiere a fuente de conocimiento claro y verdadero, refleja una concepción funcional de Dios más cercana a una necesidad humana que a una verdad revelada (Epístola a los autores del libro de los tres impostores, 2006).

Este trasfondo cultural ayuda a comprender por qué conceptos pastorales fundamentales terminan siendo asumidos de manera vaga o insuficiente. Si no hay claridad sobre quién es Dios y qué comunica, difícilmente puede haber precisión en los caminos pastorales que pretenden anunciarlo y hacerlo presente.

Por ello, se vuelve urgente avanzar hacia una mayor claridad conceptual que permita no solo nombrar, sino comprender y vivir con profundidad estas prioridades pastorales. Catequesis, jóvenes, consejos pastorales y sinodalidad necesitan ser iluminados desde una comprensión más sólida de la fe, evitando que queden reducidos a simples consignas o estructuras formales.

En este sentido, la presente reflexión inaugura una secuencia que busca precisamente aportar mayor claridad conceptual —desde una perspectiva católica, apostólica y romana— a los términos y enfoques que utilizamos en la catequesis y en el ejercicio de la sinodalidad. Se trata de un primer eslabón en un camino que aspira a enriquecer la vida pastoral con contenidos más definidos, capaces de responder con fidelidad y profundidad a los desafíos de nuestro tiempo.

Bibliografía básica en español. Citación APA[1].

PABLO II, J. U. A. N. (1998). Fides et ratio. A los Obispos de la Iglesia Católica sobre las relaciones entre Fe y Razón. Lima: Paulinas.

Francisco, P. (2013). Evangelii gaudium. Exhortación apostólica: La alegría del Evangelio (Vol. 57). Palabra.

Buber, M. (2014). Eclipse de Dios: estudios sobre las relaciones entre religión y filosofía. Fondo de Cultura Económica.

Taylor, C. (2015). La era secular. Tomo II (Vol. 2). Gedisa Editorial.

Kant, I. (1883). Crítica de la razón pura. Gaspar. (Obra original publicada en 1781)

Küng, H. (2023). ¿Existe Dios?. Trotta.

Voltaire, FM. (2006). Epístola a los autores del libro de los tres impostores. En Tratado de los tres impostores. El Cuenco de Plata.

 

                     Felipe Pardo Fariña.

                     Vicario Pastoral Diócesis de Rancagua.

 

 

 

 

[1] La citación APA tiene un alto valor académico y ético, ya que sirve para dar crédito a los autores originales, evitar el plagio y dotar de rigor y credibilidad a las investigaciones. Permite la localización de fuentes, estandariza la comunicación académica y facilita la lectura fluida mediante el sistema autor-fecha.