Formación y presencia en los decanatos serán claves en el trabajo de la Pastoral Familiar

Lunes 02 de Marzo del 2026
Macarena Donoso, integrante del Directorio Diocesano de la Pastoral Familiar junto a su esposo Juan Carlos Astete, detalla el plan de trabajo de este 2026.

Con la convicción de que la familia es la primera transmisora de la fe, la Pastoral Familiar de la Diócesis de Rancagua ha definido como prioridad para este primer semestre ampliar su presencia en todos los decanatos y consolidar equipos parroquiales que acompañen a las distintas realidades familiares de la Región de O’Higgins.

Así lo explica Macarena Donoso Storey, quien junto a su esposo Juan Carlos Astete, integra el Directorio Diocesano de Pastoral Familiar. “Queremos organizar y profundizar encuentros por decanato, fortalecer la formación y llegar a cada parroquia. Necesitamos que en todas las comunidades se formen pequeños núcleos de Pastoral Familiar, capaces de trabajar con todo tipo de familias”, señala.

Explica que actualmente, el desarrollo pastoral es más sólido en zonas como Colchagua, Santos Apóstoles y Santa Rosa, mientras que en Rancagua y sectores del decanato Cardenal Caro existe un desafío mayor de articulación y acompañamiento.

 

Encuentro diocesano en Pelequén

El primer hito del semestre será el Encuentro decanal de Pastoral Familiar, programado para el 18 de abril en el Santuario de Santuario de Santa Rosa de Pelequén, entre las 9 y las 13 horas. La convocatoria es abierta a representantes de todas las parroquias de la diócesis.

La jornada contará con la presencia de Guillermo Vera Soto, obispo de la Diócesis de Rancagua, quien acompañará parte del encuentro, reafirmando el respaldo episcopal a esta misión evangelizadora.

Uno de los temas centrales será la reflexión sobre el desarrollo del magisterio en torno a la familia, desde Familiaris Consortio del Papa Juan Pablo II, hasta la exhortación apostólica Amoris Laetitia, del Papa Francisco, que cumple diez años de su publicación. “Queremos revisar cómo hemos acogido ese llamado a vivir la alegría del amor en nuestras comunidades y cómo seguir aplicándolo en los desafíos actuales”, acota Macarena Donoso.

 

Formación y proyección pastoral

Además del encuentro de abril, el equipo diocesano se reúne mensualmente para planificar acciones formativas y acompañar a los decanatos. El objetivo es generar material común, fortalecer la capacitación de agentes pastorales y fomentar instancias de diálogo sobre matrimonio, educación en la fe y acompañamiento a familias en situaciones complejas.

Paralelamente, ya comenzó la preparación del Mes de la Familia, que se celebrará en octubre, instancia clave para visibilizar el rol evangelizador del hogar cristiano.

Para la Pastoral Familiar, el desafío no es solo organizativo, sino profundamente espiritual. “Si queremos una Iglesia viva, debemos fortalecer la familia. Es en el hogar donde se aprende a orar, a perdonar y a amar”, subraya Macarena.

Con este plan semestral, la Pastoral Familiar Rancagua 2026 busca consolidar una red diocesana que permita llegar a cada comunidad, promoviendo la formación, la comunión y el compromiso con la familia cristiana como fundamento de la vida eclesial en la Región de O’Higgins.