
Mario Noceti Zerega (Q.E.P.D.)
Huellas de un hombre sencillo, amante de Dios y la cultura
El miércoles 24 de septiembre realizó en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Graneros la misa de exequias del destacado historiador, profesor y cronista Mario Noceti Zerega, quien falleció el pasado martes 23 de septiembre a los 86 años.
Con una vida ligada a la educación, las letras, la música y a la Iglesia, trabajó en distintas instituciones educacionales de la región, siendo recordado siempre por su cercanía y lo apasionado que era por la enseñanza. Entre las instituciones en que se desempeñó están: el Instituto O’Higgins de Rancagua, Liceo de Hombres de Graneros, Liceo Óscar Castro, Instituto Cristian Andersen y la Escuela Agrícola San Vicente de Paul, donde creó el himno de esta institución. También fue un reconocido columnista e historiador, escribiendo para diversos medios regionales y publicando libros de su autoría.
Uno de sus últimos aportes a la Iglesia y la cultura local fue en 2022, cuando contribuyó a la redacción del libro “La Gruta de Lourdes de Rancagua”.
Junto con orar por él y su descanso eterno, y les damos a conocer dos testimonios de quienes lo conocieron.
GRAN AMIGO Y HERMANO DEL ALMA
Conocí a Don Mario Noceti cuando inicié mi servicio en la Parroquia Cristo Rey. Un hombre gentil y sumamente discreto. Con el tiempo iniciamos a conversar con mayor frecuencia y reciproca satisfacción. Me daba cuenta de que además de ser una persona enriquecida de tantas virtudes humanas y cristianas, tenía una vastísima cultura y conocimiento en numerosos campos del saber. Las conversaciones se fueron multiplicando con grande deleite de mi espíritu. Se hablaba de teología, filosofía, temas doctrinales. Don Mario por mucho tiempo había servido la diócesis, especialmente en la Catequesis y la formación de los Catequistas. Dominaba los documentos de Vaticano II°, la historia de la Iglesia y especialmente la chilena. Para solemnizar el centenario de la Gruta de Lourdes le propuse de escribir juntos la historia de la Gruta. Aceptó con entusiasmo, y ahí me di cuenta de la gran cultura histórica y de la habilidad investigativa buscando noticias de nuestra memoria. Ha muerto un gran amigo y hermano del alma; nos sostiene la esperanza de un feliz reencuentro en la casa del Padre.
P. Giacomo Valenza
Párroco emérito de Cristo Rey
GRAN MAESTRO, SABIO ERUDITO Y HUMANISTA FORMADOR
Con sentido pesar recibimos la triste noticia del fallecimiento de nuestro querido profesor Mario
Noceti, un gran maestro, un sabio erudito, humanista formador de personas. Bien se podría
afirmar de Mario que fue un experto en humanidad, forjador de muchas generaciones de jóvenes
de enseñanza media y universitaria; sin duda de esos imprescindibles que nos recuerda el poeta.
Gracias Mario por entregar tanto conocimiento y sabiduría a tantos Argandules como nos decías.
Descansa en paz, querido maestro.
Charles Abello Aguayo.
Profesor
UN HOMBRE HUMILDE, CULTO Y SERVICIAL
Desde hace varios años supe del profesor Mario Noceti, aunque solo empecé a compartir con él hace unos diez años, en el Obispado de Rancagua. Siempre atento y humilde en el trato, generoso con sus conocimientos, disponible a lo que se le pedía. Pero fue a partir del año 2020 que el contacto se hizo más intenso, pues siempre recurría a su persona para obtener algún dato preciso, una información rigurosa, una fecha cierta. Cuando le solicitaba algún apoyo no demoraba muchos días en llegar a mi oficina con una cantidad grande de hojas escritas a mano, con firme trazo, elegante letra, con argumentos indesmentibles. Nunca me decepcionó o me dejó sin respuesta. Y si de algo no tenía certeza, lo decía con toda humildad. Mario fue un hombre culto, sabía de muchas cosas, dominaba temas de liturgia, de música clásica, de música sacra, de historia de la Iglesia, de órdenes y congregaciones presentes en Chile y en nuestra diócesis. Un verdadero humanista, un hombre enciclopédico. Pero sobre todo un ser humano sencillo, consecuente, sabio. Un seguidor coherente de Jesús, su Señor. Esa fue su vocación real y final en su existencia terrena. Mario ya goza de la presencia eterna en Dios.
Pbro. Hugo Yáñez Canales
UN GRAN MAESTRO
En la década de los ochenta conocí a este gran hombre. De estatura pequeña, pero de una inmensa altura en conocimientos y sabiduría. Un día, siendo estudiante de enseñanza media en el Liceo Óscar Castro Zúñiga, don Mario sorprendió al curso. Preparó un tocadiscos y luego de invitarnos al silencio nos explicó latamente "Las cuatro estaciones" de Antonio Vivaldi. A continuación, nos las hizo escuchar. En esa experiencia mi interés por la música clásica nació. En un discurso profundamente argumentado nos llevaba a imaginar las realidades que él ya había vivido. ¡Gran maestro!...
Cristián Arce
Trinity College