Una parroquia acogedora, misionera, evangelizadora y de puertas abiertas

Jueves 04 de Septiembre del 2025
Con trece capillas, grupos de oración, coros y equipos pastorales, la parroquia de Coltauco es un lugar de encuentro, misión y servicio. Allí, la vida sacramental y la solidaridad marcan el pulso de una comunidad profundamente católica.

La Parroquia Nuestra Señora de La Merced de Coltauco, con más de dos siglos de historia, es el corazón espiritual de una comunidad que se distingue por su fe profunda y su fuerte identidad católica. Con trece comunidades activas, celebraciones en cada capilla y grupos de laicos comprometidos, la vida parroquial es un reflejo de una Iglesia cercana, acogedora y solidaria.

En este caminar, desde hace cinco años acompaña a la feligresía el padre Omar Canales Contreras, quien llegó el 1 de junio de 2020, en medio de la pandemia. Reconoce que fue un tiempo desafiante: “Al comienzo fue difícil, pero buscamos estrategias para evangelizar, mantener la fe y caminar con el pueblo hasta que pudimos volver al encuentro presencial”, recuerda.

En ese contexto, se impulsaron nuevas formas de llegar a la comunidad. Desde entonces, la radio comunitaria de Coltauco, con apoyo municipal, transmite cada domingo la misa parroquial, ampliando el alcance a quienes no pueden asistir presencialmente. Del mismo modo, el Facebook de la parroquia se consolidó como un canal de transmisión y cercanía pastoral.

 

 

Una parroquia activa y sacramental

El párroco describe a Coltauco como una comunidad profundamente religiosa y católica, con un gran compromiso por los sacramentos, especialmente en los bautizos, primeras comuniones y confirmaciones. Aunque el número de matrimonios ha disminuido, la vida parroquial se mantiene muy viva gracias al esfuerzo de los fieles, señala.

Ubicada a 25 km al noroeste de Rancagua, en el valle central de Chile, rodeada de cerros y tierras fértiles, la parroquia está compuesta por 13 comunidades rurales y la sede central, donde cada sector celebra su fiesta patronal, fortaleciendo la vida espiritual y la identidad local. El sacerdote preside una misa mensual en cada capilla, asegurando que todos los fieles puedan participar de la Eucaristía. Actualmente, colabora también en la parroquia el pbro. Juan Carlos Urrea, quien ayuda en esta labor pastoral.

 

Grupos de oración y vida comunitaria

Uno de los signos más visibles de la fe en Coltauco es el grupo de oración Padre Pío, que cada jueves a las 17:30 horas se reúne para rezar el Santo Rosario por los enfermos. “Llueva, truene o tiemble, las señoras llegan igual. Y si no pueden, lo rezan desde sus casas”, comenta el padre Omar con gratitud.

Además, existen ocho equipos pastorales consolidados: catequesis, coros, liturgia, ministros de comunión, ayuda fraterna, consejo parroquial, consejo económico y el grupo de oración. Así, son cerca de 60 laicos comprometidos, que coordinan y animan la vida parroquial.

Los cuatro coros son motivo de especial orgullo, pues con dedicación y alegría se turnan para animar las misas de fin de semana. Cada mes se reúnen con el párroco para orar, formarse y organizarse. Por otro lado, la Ayuda Fraterna es un grupo que trabaja solidariamente para apoyar a los más necesitados. “Aquí hay temporeros, familias de campo y personas con necesidades. En agosto damos almuerzo todos los sábados para 40 familias, y durante el año entregamos cajas de alimentos, según las urgencias”, explica el sacerdote.

 

Una parroquia de puertas abiertas

El padre Omar Canales resume su misión con un lema que ha guiado estos cinco años: “Una parroquia acogedora, misionera, evangelizadora y de puertas abiertas”. Su estilo pastoral busca la cercanía: “Más que ser un cura, quiero ser el cura del pueblo. Que la gente sienta que puede venir, que encontrará en la parroquia a Cristo y también un sacerdote dispuesto a escuchar”.

Al mirar hacia el futuro, el párroco comparte un anhelo: “Espero que haya más compromiso, que no se pierda la fe y que sigamos caminando juntos. Nuestra fe debe ser tan fuerte que nada ni nadie nos haga dudar de Jesucristo vivo y resucitado”.

 

Historia y tradición de La Merced de Coltauco

La parroquia tiene una rica historia que se remonta a 1767, cuando se creó como viceparroquia. Fue erigida oficialmente en 1824 y desde entonces ha acompañado el caminar de generaciones de coltauquinos. Su actual templo, construido en la década del 70, es testigo de una comunidad viva que celebra cada 24 de septiembre su fiesta patronal en honor a la Virgen de la Merced.

Hoy, bajo la guía del padre Omar Canales, la parroquia reafirma su misión de ser un hogar espiritual para toda la comunidad de Coltauco, un espacio de encuentro con Cristo y de servicio fraterno a los más necesitados.