Queridos hermanos y hermanas:
En estos días de Fiestas Patrias, espero que hayan podido celebrar con alegría, en espíritu de familia, reencontrarse con los amigos, tener unos días tranquilos de compartir, y de llenarnos de fuerza para continuar este resto del año.
Cuidémonos cuando vayamos de vuelta a nuestros hogares, velemos unos por otros, velemos por el bien de unos y otros, y continuemos viviendo todavía este mes de septiembre que, en la Iglesia, tiene mucha actividad. No olvidemos que septiembre es el Mes de la Biblia. Y así, entonces, en las parroquias habrá habido distintas actividades, cursillos, motivaciones a que leamos más la Palabra de Dios en la semana que vamos a iniciar.
También ya les he recordado, por otro medio, que estamos invitados a que este lunes 21 (se agregaron funciones el 22 y 23) nos podamos encontrar en Cinemark Machalí, a las 18:20 horas, y podamos participar de la proyección de aquella película «El Sagrado Corazón, su Reino no tendrá fin», una película que ha sido muy importante en varios países donde se ha estado exhibiendo y también ya se está realizando en nuestra patria.
Es una oportunidad que tenemos como católicos para gozarnos con una buena película que nos va a enseñar a valorar más, a descubrir y agradecer el amor misericordioso de Dios, a conocer un poco más de Jesucristo, de su enseñanza, de su Evangelio. Por eso, vamos, vamos como familia, vamos como grupos de catequesis, vamos como grupos de parroquia, vamos.
Es una oportunidad que tenemos ahí. Rezar viendo una película nos hará bien.
Oración por Chile
El próximo domingo 27, que es el último domingo de septiembre, tradicionalmente en Chile y en la Iglesia, es el Día de la Oración por Chile.
Es así, entonces, como cada año en las parroquias, por lo general, hay una procesión en honor de la Virgen del Carmen, diversos actos de culto.
Este año, este Día de Oración por Chile, queremos nosotros darle también la fuerza de la celebración del Centenario de la coronación de la Virgen del Carmen como Reina y Madre de nuestra Patria.
Es así, entonces, como en nuestra Diócesis se ha ido organizando. Y en el Decanato de Rancagua, el próximo domingo 27, las parroquias de la ciudad, se van a reunir por la tarde y habrá una procesión y la celebración de la Santa Misa.
Lo mismo va a suceder en la ciudad de San Fernando: las parroquias de la ciudad se reunirán para tener una procesión y la Santa Misa.
También allá, en el secano costero, ahí en el corazón de Colchagua, se van a reunir las parroquias que conforman el Decanato Cardenal Caro y lo harán en El Huique, ahí donde hay una preciosa iglesia.
¡Vayamos a celebrar este Día de la Oración por Chile!
Les invito también a lo mismo, a que participemos en estas actividades decanales y en las que se realizarán en cada parroquia.
Preocúpate de averiguar, de preguntar los horarios, las diversas actividades que habrá, y vamos con espíritu de Iglesia, vamos como familia, vamos los grupos de catequesis, vamos los distintos grupos de apostolado, los agentes pastorales junto a sus sacerdotes, a sus diáconos. Celebremos este Día de la Oración por Chile y demos gracias por los 100 años de la coronación de la Virgen del Carmen como Reina y Madre de nuestra Patria.
Te recuerdo que, para celebrar este acontecimiento, hemos recibido también un gran regalo que el Papa nos ha dado en este año centenario: poder ganar la indulgencia plenaria; es decir, limpiar nuestra alma, en lo profundo de nuestro ser, de aquello que el pecado deja en nosotros. Pues, incluso cuando nos hemos confesado, el pecado siempre deja ahí un daño que, de alguna manera, habrá que sanar con nuestras obras buenas, con nuestras obras de penitencia, y lo haremos aquí en esta tierra, o lo haremos también después de la muerte, en el Purgatorio.
Pero la Iglesia nos regala en este tiempo este don de la indulgencia, es decir, aquella sanidad total del alma. Eso lo logramos después de hacer una buena confesión, de participar de estos actos de piedad, de participar de la Santa Misa, comulgar y rezar por las intenciones del Papa… ahí recibimos ese don de la indulgencia.
Por lo mismo, les invito: preocupémonos en estos días de confesarnos y de participar con mucha alegría, con fe, con devoción, con esperanza, de este Día de la Oración por Chile, de este centenario de la coronación de la Virgen del Carmen, a quien una y otra vez le volvemos a decir: Virgen del Carmen, Reina de Chile, salva a tu pueblo que clama a ti.
Dios les bendiga.
+ Guillermo Vera Soto
Obispo de Rancagua