Actualidad Diocesana

Una Iglesia que escucha: los laicos de Rancagua construyen juntos el camino pastoral

Lunes 19 de Octubre del 2026
Bajo el lema “Releyendo nuestra Iglesia”, representantes de distintas parroquias del Decanato de Rancagua dialogaron sobre los desafíos de la sinodalidad. Sus aportes servirán para definir objetivos pastorales desde las propias comunidades.

Escuchar, dialogar y construir juntos una Iglesia más participativa fueron los ejes del primer encuentro sinodal del decanato de Rancagua, titulado “Releyendo nuestra Iglesia”, realizado el pasado 17 de octubre.

La jornada reunió a cerca de 28 participantes, entre sacerdotes y laicos de distintas parroquias, quienes reflexionaron sobre la sinodalidad y los desafíos pastorales de la Iglesia. El encuentro fue moderado por el padre Luis Piña, coordinador de la Sinodalidad de la Diócesis de Rancagua.

Durante la actividad, los asistentes trabajaron en seis grupos a partir de preguntas orientadas a recoger inquietudes, propuestas y experiencias. El objetivo es elaborar una síntesis que permita definir un objetivo general para el trabajo pastoral de los laicos del decanato.

El padre Luis Piña explicó que esta primera instancia busca motivar a las comunidades a asumir un papel activo en la construcción de una Iglesia sinodal. Tras sistematizar las respuestas, las conclusiones serán presentadas al consejo laical del decanato, para continuar el diálogo y avanzar hacia una propuesta construida desde las propias comunidades.

La iniciativa forma parte de un proceso más amplio que busca involucrar progresivamente a los seis decanatos de la diócesis. El próximo encuentro está previsto para el 21 de noviembre en el decanato Purísima, donde se replicará la metodología de escucha y reflexión.

La experiencia también recoge el camino desarrollado en el decanato Santa Rosa, donde 87 personas finalizaron recientemente una formación en sinodalidad y recibieron su certificación del Centro de Espiritualidad Ignaciana. Allí, el trabajo conjunto permitió establecer objetivos para los próximos tres años.

La meta es que cada decanato elabore sus propios objetivos a partir de las voces de sus comunidades. Posteriormente, estos aportes serán entregados a la Vicaría Pastoral para avanzar hacia una propuesta diocesana común.

Así, la sinodalidad en la Diócesis de Rancagua continúa tomando forma mediante la escucha, el discernimiento y la participación de los laicos, llamados a ser protagonistas de la misión evangelizadora de la Iglesia.