Actualidad Diocesana

Construir Chile para que todos tengan un lugar

Viernes 18 de Septiembre del 2026
Obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, llamó a fortalecer el diálogo y trabajar por un Chile donde todos tengan un lugar.

En el tradicional Te Deum de Fiestas Patrias, celebrado este 18 de septiembre en la Iglesia San Francisco de Asís de Rancagua, el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera, invitó a autoridades y ciudadanos a asumir la construcción del país como una tarea compartida, poniendo especial atención en el diálogo, el cuidado de los adultos mayores y la generación de empleo.

La celebración reunió a autoridades regionales, encabezadas por el Gobernador Regional (S) Luis Fuentes Lagos; la Delegada Presidencial Susana Pinto; el diputado Fernando Ugarte; la presidenta de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Marcela de Orué Ríos; la Contralora Regional, Rocío Ortiz; el Alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati,; y el Comandante de Brigada del Ejército, Comandante de brigada Milko Marinkovic; así como  representantes de las Fuerzas Armadas y de Orden, y numerosos fieles de las distintas parroquias de Rancagua, quienes participaron de este tradicional Te Deum de Fiestas Patrias, en el que el obispo Guillermo Vera dirigió su mensaje y oración por Chile.

En su homilía, el pastor diocesano destacó que Chile es un “don y tarea” para todos, y llamó a fortalecer la capacidad de encontrarse y construir acuerdos en torno a aquello que contribuye al bien común.

Al reflexionar sobre el relato bíblico de la torre de Babel, el obispo advirtió que “hoy, en nuestro mundo, podemos caer en la desgracia de no entendernos ni siquiera en nuestra propia lengua”, especialmente cuando se dejan de lado referencias comunes que dan sentido a palabras esenciales como “amor, familia, matrimonio, entre otras”.

Frente a ello, invitó a los creyentes a pedir a Dios “la gracia de saber entendernos” y de asumir el compromiso de construir un futuro compartido. “Esto implicará: diálogo sincero, acuerdos, mirada en común, asumir responsabilidades, vencer egoísmos, no cerrarnos a los impulsos del Espíritu”, señaló.

 

Reconocer los avances y seguir trabajando

Monseñor Vera también tuvo palabras para las autoridades, reconociendo los avances alcanzados en favor de los habitantes de la región y del país. “Felicitamos a las autoridades por todos los avances logrados, para que los hijos de esta tierra tengan mejor vida, y los animamos a no descansar y a ser creativos para seguir avanzando”, expresó.

En ese sentido, llamó a que todos se sientan parte de esta tarea y sean capaces de colaborar con aquello que contribuya al bien común: “Que en esta tarea todos nos sintamos involucrados y seamos generosos para apoyar lo que es bueno, lo que conviene a todos”.

En ese trabajo por Chile mencionó el desafío de cuidar a los adultos mayores. “Hace unos días atrás, todos fuimos golpeados por la noticia de un voraz incendio en el cual fallecieron 16 ancianos. Chile envejece”, señaló el obispo, subrayando la necesidad de que la sociedad asuma con mayor fuerza el cuidado de quienes han entregado su vida por sus familias.

Junto con promover que los jóvenes “no teman al matrimonio ni a ser padres”, monseñor Vera llamó a cuidar a los mayores y pidió que cada familia pueda ofrecerles “un lugar, cariño y cuidados”.

Asimismo, planteó la responsabilidad del Estado y de la sociedad de garantizar condiciones dignas y seguras para quienes, por distintas circunstancias, no pueden permanecer junto a sus familias.

En este contexto, agradeció los avances para concretar nuevos hogares para adultos mayores en la Región de O’Higgins, administrados por la Fundación Las Rosas, y destacó especialmente que las parroquias de Malloa y Doñihue han cedido terrenos para la construcción de estos establecimientos. También señaló que las conversaciones con el Consejo y el Gobierno Regional continúan avanzando.

“Un país será grande de verdad cuando los suyos sean más felices, cuando estén más seguros”, afirmó.

 

Preocupación por el desempleo

Otro de los temas abordados por el obispo fue el desempleo, que calificó como un asunto que afecta profundamente a la Región de O’Higgins.

“Sin trabajo, la esperanza decae, se agita la violencia, no hay progreso”, sostuvo, haciendo un llamado a las autoridades a actuar “con sabiduría y prontitud” para buscar soluciones. También convocó a los empresarios que tienen la posibilidad de generar nuevas fuentes laborales a ser “creativos y generosos” en esta tarea, destacando que la generación de oportunidades de trabajo es parte de la construcción de una sociedad con mayor esperanza y paz.

Al concluir su homilía, monseñor Guillermo Vera reiteró que la construcción del futuro del país requiere del compromiso de todos, invitando a superar los egoísmos y a trabajar desde el diálogo, la colaboración y la responsabilidad compartida.

“Grande es la tarea, pero contando con Dios y creyendo en lo importante del diálogo sincero y del trabajo en equipo es posible. Chile lo necesita; Chile nos necesita a todos. Chile, una mesa para todos”, expresó.

Finalmente, el obispo llamó a seguir construyendo una Patria entendida como “don y tarea para todos”, poniendo la fe al servicio de la vida, la esperanza y el bien común.