Actualidad Diocesana

Jóvenes misioneros regresaron a la Diócesis de Rancagua para cumplir una promesa a dos comunidades

Jueves 17 de Septiembre del 2026
Ciruelos y Codegua recibieron a estudiantes del proyecto Trabajo País de la Pastoral UC, quienes retomaron la construcción de dos capillas destinadas a fortalecer la oración, la Eucaristía y la vida comunitaria.

Las lluvias y el mal tiempo obligaron a suspender los trabajos que estaban programados entre el 10 y el 15 de julio, pero el compromiso de los jóvenes con las comunidades permaneció firme. Así, entre el 10 y el 14 de septiembre, estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile retomaron las obras y volvieron a poner manos a la obra en la Diócesis de Rancagua.

En la comunidad del Ex Fundo La Punta, perteneciente a la parroquia de Codegua, avanzó la construcción de la Capilla Nuestra Señora de Lourdes. Se trata de un anhelo largamente esperado por los fieles. Durante la primera visita, los jóvenes realizaron los cimientos y, con este nuevo período de trabajo, la estructura quedó prácticamente terminada.

En Ciruelos cerca de 30 jóvenes de Trabajo UC regresaron para finalizar la capilla de la Comunidad Nuevo Reino. María Errázuriz, jefa de zona de Trabajo País, recordó que habían comenzado la construcción en julio, pero después de algunos días debieron regresar a Santiago debido a la emergencia climática.

El regreso fue vivido con especial alegría. La comunidad recibió nuevamente a los jóvenes con cariño, fortaleciendo los vínculos construidos durante la primera etapa. Errázuriz destacó el recibimiento de los vecinos, la sintonía alcanzada y la alegría de poder terminar un proyecto esperado durante más de 26 años.

Así, la construcción de estas capillas no solo significa levantar muros y techumbres. Para estas comunidades católicas, representa contar con un espacio para celebrar la Eucaristía, encontrarse, rezar y fortalecer la vida pastoral.

Y en Nuevo Reino ya preparan un momento especial. Este domingo 20 de septiembre, la comunidad recibirá la imagen de San Andrés en su nueva capilla, dando inicio a una nueva etapa de fe y encuentro.

Jóvenes, comunidades y parroquias vuelven a encontrarse en una misión concreta: construir espacios donde la fe pueda crecer y celebrarse.