Actualidad Diocesana

Marcelo Zeballos, un sacerdote formado en la Iglesia de Rancagua que hoy sirve en España

Lunes 24 de Agosto del 2026
Tras años de servicio pastoral en Quinta de Tilcoco y Rancagua, recibió la ordenación sacerdotal en Huelva y fue destinado como párroco, llevando consigo la experiencia vivida en las comunidades de la diócesis.

Con alegría, la Diócesis de Rancagua celebra la ordenación sacerdotal de Marcelo Zeballos Villegas, quien el sábado 27 de julio recibió el sacramento del Orden en la Catedral Nuestra Señora de La Merced, en Huelva, España, dando un nuevo paso en el camino vocacional que también estuvo marcado por su servicio pastoral en distintas comunidades de la diócesis.

El ahora padre Marcelo, de 39 años, desarrolló parte importante de su ministerio pastoral en la diócesis rancagüina. Sirvió en la Parroquia de Quinta de Tilcoco y posteriormente en las parroquias Nuestra Señora del Carmen y Divino Maestro de Rancagua. Además, participó activamente en la Pastoral Juvenil Diocesana, acompañando especialmente a jóvenes en su camino de fe y servicio.

La solemne Eucaristía de ordenación fue presidida por el obispo de Huelva, monseñor Santiago Gómez Sierra, y reunió a más de 80 sacerdotes, junto a familiares, amigos y numerosos fieles. Junto a Marcelo también fueron ordenados dos diáconos españoles.

Tras completar su formación en Europa, el sacerdote quedará incardinado en la Diócesis de Huelva y ha sido destinado al servicio pastoral como párroco, asumiendo una nueva responsabilidad en la Iglesia española.

Durante la celebración, expresó su agradecimiento a sus padres, hermanos, sacerdotes y comunidades que acompañaron su vocación. Entre quienes viajaron desde la diócesis estuvieron los padres Cristian Giadach Castillo y Luis Escobar Torrealba, quienes representaron el vínculo con la Iglesia donde Marcelo entregó años de servicio pastoral.

En su homilía, monseñor Gómez Sierra invitó a los nuevos sacerdotes a vivir el ministerio desde la humildad, cercanía y servicio, poniendo en el centro el anuncio del Evangelio y a quienes más lo necesitan.

Posteriormente, celebró su primera Misa en la Iglesia Mayor de San Pedro de Huelva, junto a sacerdotes chilenos y españoles.