
Con oración, participación comunitaria y gestos concretos de servicio, parroquias de O’Higgins conmemoraron el Día Nacional de la Solidaridad, recordando a San Alberto Hurtado, cuyo testimonio de fe y compromiso con los más vulnerables sigue inspirando a Chile.
En la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de Codegua, la Eucaristía reunió al Club de Adulto Mayor Padre Alberto Hurtado y a integrantes del Colegio Instituto Lautaro. La celebración invitó a renovar la pregunta que marcó la vida del santo: “¿Qué haría Cristo en mi lugar?”.
La solidaridad también se vivió en Guacarhue, donde la comunidad agradeció la labor de los voluntarios del comedor solidario; en Peumo, los fieles fueron invitados a colaborar con alimentos no perecibles; y en la parroquia La Santa Cruz, junto a establecimientos educacionales, se celebró una Eucaristía especial.
En Pichilemu, la Misa fue presidida por el padre Claudio Fuenzalida y contó con la participación de la Pastoral de Ayuda Fraterna y Acción Social, junto a comunidades educativas. En San Vicente de Tagua Tagua participaron colegios de la comuna, en una celebración organizada por la red de profesores de Religión, la Corporación de Educación y la parroquia. También Nancagua reunió a estudiantes, docentes e instituciones para vivir esta jornada.
En Chimbarongo, la Parroquia Nuestra Señora de la Merced celebró una Eucaristía, con autoridades, instituciones educativas, voluntarios y agentes pastorales. La comunidad agradeció a niños y jóvenes por su compromiso.
En la Parroquia San José de El Manzano, la memoria de San Alberto Hurtado se tradujo en una invitación concreta: llevar pañales para adultos, destinados a personas mayores postradas de distintas comunidades.
La celebración en la Parroquia San José de Chimbarongo contó con la presencia del obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto.
Así, las comunidades de O’Higgins renovaron el llamado de San Alberto Hurtado a construir una sociedad más justa, fraterna y solidaria, poniendo la fe en acción y mirando con atención al hermano que sufre.