
Caminar juntos en la fe, escuchar las necesidades de los demás y ponerlas en las manos de Dios. Esa es la experiencia que desde hace más de cinco años viven los integrantes de Caminantes de Emaús, comunidad de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Fernando que ha hecho de la oración y la fraternidad una forma concreta de vivir la comunión y la sinodalidad.
Son 15 fieles que se reúnen todos los viernes para compartir un espacio de oración y reflexión. En cada encuentro rezan el Santo Rosario, encomiendan a los enfermos y presentan ante el Señor las distintas necesidades e intenciones que reciben de personas de la comunidad. También reflexionan sobre un tema de vida cristiana que buscan llevar a la práctica durante la semana.
Dentro de este camino comunitario, el primer viernes de cada mes tiene un significado especial. Ese día celebran una Misa de Acción de Gracias, a la que invitan no solo a los integrantes de Caminantes de Emaús, sino a toda la comunidad parroquial. La celebración se transforma así en un espacio para agradecer, pedir y encontrarse con Jesucristo en la Eucaristía.
La misa es presidida por fray Julio González Carretti, acompañado por el diácono Fernando Pardo Castro y el coro. Posteriormente, los fieles participan en la Adoración Eucarística y reciben la bendición con el Santísimo Sacramento.
Para quienes forman parte de esta comunidad, cada encuentro es una oportunidad para fortalecer los vínculos, escuchar, compartir las preocupaciones de otros y descubrir que la fe se vive caminando juntos. Una experiencia que refleja el espíritu de la Iglesia sinodal, donde la oración, la participación y la comunión ayudan a construir comunidad.
La inspiración está en los discípulos de Emaús, quienes reconocieron a Jesús en el camino. Como dice el Evangelio: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?” (Lc 24,32).