
Con fe y entusiasmo, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de Nancagua se prepara para iniciar una nueva peregrinación de su patrona por las distintas comunidades que forman parte de esta comunidad parroquial. La iniciativa comenzará este domingo 2 de agosto y se extenderá hasta el 24 de septiembre, cuando la imagen regrese al templo para celebrar la fiesta patronal.
La tradición contempla que la imagen de Nuestra Señora de la Merced permanezca tres días en cada comunidad, convirtiéndose en un signo de encuentro y oración. Durante su estadía, los fieles se reúnen para rezar el rosario, participar en celebraciones y expresar su devoción a la Virgen.
El diácono en tránsito Pablo Antonio Bueno Muñoz Ortiz, quien sirve en las parroquias Nuestra Señora de la Merced de Nancagua y San José de Cunaco, explicó que esta tradición busca también fortalecer la vida comunitaria.
“Lo importante es que la comunidad se congrega y también prepara a la Virgen, la va adornando, poniendo algún rosario o algún signo propio de la comunidad”, señaló.
El recorrido comenzará en San José de Apalta, donde la imagen será trasladada este domingo desde Nancagua. La caravana partirá a las 15:00 horas y culminará con una liturgia a las 16:00 horas.
La invitación es a participar activamente de este momento de fe. Los organizadores esperan que los fieles acompañen la caravana en vehículos, llevando globos, banderas de Chile y del Vaticano, además de carteles y otros signos marianos, especialmente en los colores amarillo y rojo propios de la advocación.
Desde San José de Apalta, la Virgen continuará su recorrido por las comunidades, pasando posteriormente por Millahue de Apalta, El Cóndor de Apalta y otros sectores, hasta regresar a Nancagua el 24 de septiembre.
“Invitamos a la comunidad a que se haga parte de esta caravana, que podamos entusiasmarnos y congregarnos también allá en San José de Apalta”, expresó el diácono.
Así, Nuestra Señora de la Merced vuelve a ponerse en camino, llevando su presencia maternal a cada comunidad y renovando la fe de sus hijos.