Actualidad Diocesana

Parroquias San Francisco de Rancagua y Mostazal celebrarán el Perdón de Asís

Viernes 31 de Julio del 2026
La comunidad está invitada a participar este domingo 2 de agosto de una tradición propia de la espiritualidad franciscana que este año adquiere un significado especial en el marco del Jubileo por los 800 años de la Pascua de san Francisco.

En el marco del Jubileo Franciscano, que conmemora los 800 años de la Pascua de san Francisco de Asís, la parroquia San Francisco de Rancagua invita a toda la comunidad a participar en la celebración del Perdón de Asís, también conocida como la celebración de la Porciúncula, una de las expresiones más significativas de la espiritualidad franciscana.

La Eucaristía se celebrará el próximo domingo 2 de agosto, a las 11:30 horas, en el templo parroquial, y será una oportunidad para vivir la gracia del perdón, la reconciliación y la misericordia de Dios.

Mientras que en la parroquia San Francisco de Asís, las actividades comenzarán el sábado 01 de agosto a las 16:30 horas en el templo parroquial, donde se realizará una jornada de formación franciscana y, posteriormente, sacerdotes estarán confesando. Mientras que el domingo a las 16 horas en la plaza Las Banderas de la comuna, se iniciará una procesión con dirección a la parroquia que finaliza con una Santa Misa.

El Perdón de Asís tiene su origen en la experiencia de san Francisco en la pequeña iglesia de Santa María de los Ángeles, conocida como la Porciúncula, donde obtuvo del Señor el don de una indulgencia para quienes, con sincero arrepentimiento y las debidas disposiciones espirituales, acudieran a ese lugar. Con el tiempo, este privilegio fue extendido a las iglesias parroquiales y franciscanas en todo el mundo.

Para obtener la indulgencia plenaria, los fieles deben cumplir las condiciones establecidas por la Iglesia: confesión sacramental, comunión eucarística, profesión de fe mediante el rezo del Credo, oración por las intenciones del Santo Padre y visitar una iglesia parroquial o franciscana con un corazón dispuesto a la conversión.

Este año, la celebración reviste un significado especial al realizarse durante el Jubileo Franciscano, una conmemoración que invita a renovar el legado espiritual de san Francisco de Asís y a redescubrir el valor de la misericordia, la fraternidad y la esperanza.