
Detrás de cada plato de comida servido hay una comunidad que cocina, acoge y acompaña. Con ese espíritu, Fundación Cáritas Rancagua inició la entrega de implementos de cocina a diversas ollas comunes y comedores parroquiales, una iniciativa que busca fortalecer el trabajo solidario que la Iglesia desarrolla en distintos puntos de la Diócesis de Rancagua.
La primera entrega se realizó este miércoles y estuvo encabezada por el secretario ejecutivo de la institución, César Morales Morales, junto a la encargada de apoyo técnico, Jocelyn Baros González, quienes compartieron con los voluntarios que sostienen diariamente estos espacios de servicio fraterno.
En esta etapa fueron beneficiados el comedor San Vicente de Paul y los comedores de las parroquias San Agustín y Santa Rita, en San Fernando, además de las comunidades de Peralillo y Santa Cruz. En los próximos días, la ayuda llegará a otros diez comedores, completando un total de 15 iniciativas solidarias favorecidas por este proyecto.
La iniciativa fue impulsada por Fundación Cáritas Rancagua gracias a un proyecto financiado por Fundación Emmanuel, permitiendo la adquisición de utensilios de cocina y alimentos, especialmente proteínas, para contribuir a una alimentación más equilibrada de quienes acuden diariamente a estos espacios de acogida.
Más que una entrega de insumos, este apoyo representa un reconocimiento al compromiso de decenas de voluntarios que hacen vida el Evangelio a través del servicio. En cada comedor no solo se comparte alimento, sino también escucha, cercanía y dignidad para quienes atraviesan momentos de dificultad.