Actualidad Diocesana

La Catequesis salió del aula: estudiantes conocieron el Obispado de Rancagua

Jueves 23 de Julio del 2026
Un grupo de niños y niñas que se prepara para recibir los sacramentos de la Primera Comunión y el Bautismo visitó el Obispado de Rancagua, donde compartió con Mons. Guillermo Vera Soto y profundizó en el conocimiento de la vida de la Iglesia.

Una enriquecedora jornada de formación y encuentro vivieron 25 estudiantes del Colegio René Schneider de Rancagua al visitar el Obispado de Rancagua, en el marco del proceso de Catequesis que los prepara para recibir la Primera Comunión y, en algunos casos, el Bautismo.

La delegación estuvo acompañada por la profesora de Religión, María Ortega Chahue, quien explicó que esta actividad forma parte del plan formativo que desarrolla con los alumnos, provenientes de cuarto a octavo básico, con el propósito de acercarlos a la vida de la Iglesia más allá del aula.

"Queremos que conozcan las distintas instituciones que conforman la Iglesia, que descubran cómo ella sirve a la comunidad y que puedan vivir una experiencia concreta de encuentro", señaló la docente, destacando el carácter pedagógico y espiritual de la visita.

Uno de los momentos más significativos fue el diálogo que sostuvieron con Mons. Guillermo Vera Soto, obispo de Rancagua, quien acogió al grupo y compartió con los estudiantes, respondiendo sus inquietudes y animándolos a continuar creciendo en la fe.

María Ortega comentó que esta es la primera vez que organizan una iniciativa de este tipo y valoró especialmente la acogida recibida. "Que Monseñor nos haya recibido es lo máximo. Para los niños ha sido una experiencia que difícilmente olvidarán", expresó.

La profesora también aprovechó la ocasión para invitar a las familias a motivar la participación de sus hijos en la Catequesis. "Los animo a inscribirlos. La fe es un regalo para la vida y hay una Iglesia que los espera con los brazos abiertos para acompañarlos en su crecimiento humano y espiritual", afirmó.

La visita dejó en los estudiantes una valiosa experiencia de cercanía con la comunidad eclesial, fortaleciendo su camino de preparación sacramental y el descubrimiento de una Iglesia viva, abierta y comprometida con la formación de las nuevas generaciones.