
Con Eucaristías, bailes religiosos, música chilena y la tradicional imposición del escapulario, las parroquias y comunidades de la diócesis de Rancagua celebraron este jueves 16 de julio la solemnidad de la Virgen del Carmen.
La celebración de este año tuvo un significado especial al conmemorarse el centenario de la coronación de la Virgen del Carmen como Reina y Patrona de Chile. Hace cien años, el pueblo chileno la proclamó solemnemente como su Madre y Reina, renovando una devoción que continúa profundamente arraigada en la vida de la Iglesia y del país.
A pesar de las intensas lluvias y el viento, cientos de fieles participaron con gran devoción en las distintas celebraciones realizadas en toda la diócesis, dando un testimonio de fe y cariño hacia la Madre de Dios.
Una de las principales celebraciones fue presidida por el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, en la comuna de Quinta de Tilcoco, donde numerosos fieles se reunieron para honrar a la Virgen del Carmen. En la ocasión, el obispo realizó el rito de apertura de la puerta santa de la Parroquia Asunción de María, que lo denomina como templo jubilar.
Templos jubilares
En los distintos templos jubilares de la diócesis también se celebraron Eucaristías especiales, permitiendo a los peregrinos participar de las gracias propias del Año Jubilar y obtener la indulgencia plenaria.
En la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo, templo jubilar 2026, el párroco Cristian Salazar presidió la Misa Solemne de la fiesta patronal e impuso el escapulario a los fieles.
Por su parte, en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Fernando, también templo jubilar, las celebraciones comenzaron con la tradicional novena. Debido a las condiciones climáticas, la procesión se realizó al interior del templo, donde los fieles acompañaron la imagen de la Virgen portando banderas del Vaticano y de la Orden Carmelita. Posteriormente, fray Mauricio Santa Teresa presidió la Eucaristía solemne junto al diácono Fernando Pardo Castro, con la participación del coro parroquial, catequistas y la comunidad. Durante la celebración se bendijeron e impusieron los escapularios a los fieles.
Rancagua
En la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Rancagua se celebró una Misa Chilena, presidida por el padre Alejandro Abarca. En tanto, en la Parroquia Jesús Buen Pastor, el padre Marcelo Lorca recibió la imagen de la Virgen del Carmen, acompañada por representantes de los bailes religiosos, quienes, con su danza y devoción, rindieron homenaje a la Patrona de Chile.
Rengo
En la localidad de Popeta, comuna de Rengo, la lluvia y el viento obligaron a suspender la procesión por las calles. Sin embargo, la celebración igualmente se llevó a cabo. La imagen de la Virgen del Carmen visitó algunos hogares y el cuartel de Carabineros de la localidad, para luego dar paso a la Eucaristía presidida por el padre Mauricio Riquelme en la capilla dedicada a la Patrona de Chile.
Codegua
En Codegua, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced vivió una emotiva Misa Campesina en honor a la Santísima Virgen del Carmen. La celebración estuvo marcada por la música y las tradiciones chilenas, gracias a la participación de José Miguel Gutiérrez Lazo, junto a su familia y antiguos integrantes del conjunto Graneros, quienes animaron la liturgia con sus cantos.
La Santa Eucaristía fue presidida por el padre Juan Carlos Urrea, quien destacó en su homilía el lugar que la Virgen del Carmen ocupa en la historia, la fe y la identidad del pueblo chileno.
Las celebraciones desarrolladas en las distintas comunidades demostraron que, aun en medio de las inclemencias del tiempo, la devoción a la Virgen del Carmen permanece viva en el corazón de los fieles. La oración, la música, los bailes religiosos y la participación de las comunidades fueron una expresión del profundo amor del pueblo creyente hacia María, Madre, Reina y Patrona de Chile.