
Con un llamado a fortalecer el servicio inspirado en el Evangelio, el pasado sábado 11 de julio se desarrolló en la Casa de Ejercicios de Pelequén el Encuentro Diocesano de Coordinadores de Ayuda Fraterna, una jornada de formación, reflexión y fraternidad que congregó a representantes de distintas parroquias de la Diócesis de Rancagua.
El momento central estuvo marcado por la exposición del padre Claudio Fuenzalida Piña, párroco de Pichilemu, quien profundizó en la exhortación apostólica Dilexi Te del Papa León XIV. A partir de este documento, los participantes reflexionaron sobre los desafíos que hoy enfrenta la acción solidaria de la Iglesia y el llamado permanente a poner el amor al prójimo en el centro de la misión pastoral.
Posteriormente, los asistentes participaron en un trabajo grupal que permitió compartir experiencias, identificar desafíos comunes y proyectar nuevas iniciativas para fortalecer el acompañamiento a las personas y familias más vulnerables de la diócesis.
Durante la jornada, el secretario ejecutivo de Fundación Cáritas Rancagua, César Morales Morales, presentó la Cuenta Pública 2025, instancia en la que dio a conocer el trabajo desarrollado por la institución y las principales actividades que se impulsarán durante el segundo semestre. Asimismo, los coordinadores recibieron el saludo del presidente de la fundación y vicario general de la diócesis, padre Cristian Catalán Valdivia, quien agradeció el compromiso generoso de quienes sostienen este servicio en las comunidades.
El encuentro culminó con el tradicional Té Solidario, iniciativa diocesana que se realiza durante el Mes de la Solidaridad con el propósito de reunir recursos para apoyar a estudiantes de educación superior.
Los participantes regresaron a sus parroquias con renovado entusiasmo, reafirmando que la caridad, la fraternidad y el servicio continúan siendo signos concretos del amor de Cristo y una expresión viva del compromiso evangelizador de la Iglesia con quienes más necesitan esperanza.