Actualidad Diocesana

Fieles podrán obtener indulgencia en parroquias dedicadas a la Virgen del Carmen

Jueves 02 de Julio del 2026
La iniciativa se enmarca en la celebración de los 100 años de su coronación como Madre y Reina de Chile, e invita a los fieles a renovar su fe mediante la oración, los sacramentos y la peregrinación.

La Diócesis de Rancagua dio a conocer los templos habilitados para que los fieles puedan obtener la indulgencia plenaria durante el Año de Gracia e Indulgencia convocado por la Conferencia Episcopal de Chile, con motivo del centenario de la coronación de Nuestra Señora del Carmen como Madre y Reina de la República.

A través del Decreto N.º 36/2026 del Obispado de Rancagua, se establecieron lugares de peregrinación distribuidos en los distintos decanatos de la diócesis, permitiendo que más personas puedan acceder a esta gracia espiritual.

Los templos designados son la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Graneros, la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo de Rancagua, la Parroquia Asunción de María de Quinta de Tilcoco, la Parroquia Inmaculada Concepción de Peumo, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Fernando, la Parroquia Sagrada Familia de Palmilla, el Santuario Nuestra Señora del Carmen y la iglesia San José del Carmen de El Huique.

La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados ya perdonados. Para recibirla, los fieles deben cumplir las condiciones establecidas por la Iglesia, entre ellas la confesión sacramental, la participación en la Eucaristía y la oración por las intenciones del Papa.

La conmemoración recuerda un hecho histórico para la Iglesia chilena. El 19 de diciembre de 1926, la imagen de la Virgen del Carmen fue coronada solemnemente, reafirmando el profundo vínculo de fe y devoción que el pueblo chileno mantiene con quien es considerada su Patrona y Madre.

Al cumplirse cien años de este acontecimiento, los obispos del país han invitado a vivir un tiempo especial de oración, conversión y peregrinación. Este Año de Gracia busca renovar la confianza en la intercesión de la Santísima Virgen María y fortalecer la vida espiritual de las comunidades.