Actualidad Diocesana

Monseñor Guillermo Vera presidió la celebración de los 50 años del Camino Neocatecumenal en la diócesis

Martes 30 de Junio del 2026
Más de 600 personas participaron en la solemne Eucaristía realizada en Rengo para agradecer cinco décadas de presencia del Camino Neocatecumenal en la Iglesia de Rancagua, recordando sus inicios en 1976 y renovando su compromiso evangelizador.

Con una emotiva y multitudinaria celebración, el Camino Neocatecumenal conmemoró sus 50 años de presencia en la Diócesis de la Santa Cruz de Rancagua, con una eucaristía el pasado domingo 28 de junio, agradeciendo al Señor por medio siglo de evangelización, formación en la fe y servicio a la vida de la Iglesia.

La misa fue presidida por el obispo de Rancagua, Monseñor Guillermo Vera Soto, quien estuvo acompañado por el párroco de Rengo, R.P. Pedro Pedraza. A la ceremonia asistieron delegaciones provenientes de distintas parroquias de la diócesis, junto a integrantes de las comunidades neocatecumenales que han surgido a lo largo de estas cinco décadas.

Durante su homilía, Monseñor Vera agradeció el trabajo realizado por las comunidades del Camino Neocatecumenal y destacó el aporte que han entregado a la misión evangelizadora de la Iglesia local. Asimismo, los animó a seguir creciendo en la fe y a continuar poniendo sus dones al servicio de Dios y de la comunidad eclesial.

La elección de Rengo como lugar de esta conmemoración tuvo un significado especial. Fue en esta ciudad donde llegaron los primeros misioneros del Camino Neocatecumenal en 1976, iniciando una labor evangelizadora que con el paso de los años se extendió a distintas parroquias de la diócesis y permitió el nacimiento de nuevas comunidades al servicio de la Iglesia.

La jornada estuvo marcada por un ambiente de profunda alegría y gratitud. Cerca de 100 personas pertenecientes a las seis comunidades neocatecumenales actualmente presentes en la diócesis participaron activamente en la celebración. En total, más de 600 personas se reunieron para compartir este significativo aniversario.

Entre las comunidades presentes estuvieron la primera comunidad de la parroquia Inmaculada Concepción de Pichilemu; la primera comunidad de Peralillo; la primera comunidad de Chimbarongo; la primera comunidad de Rengo; y la primera y segunda comunidad de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Rancagua.

Al finalizar la jornada, tanto el obispo como los participantes manifestaron su alegría por este importante hito. Con espíritu agradecido, reconocieron la fidelidad del Señor durante estas cinco décadas y renovaron su compromiso de seguir anunciando el Evangelio y colaborando en la misión de la Iglesia en la Región de O’Higgins.

Estos 50 años representan una historia de fe, perseverancia y comunión que continúa dando frutos en la vida de la diócesis y de sus comunidades.