- Este 13 de junio se iniciarán las actividades que culminarán el 2024, cuando la parroquia cumpla 200 años.
Con más entusiasmo que nunca, este año los fieles de las 17 comunidades que componen la parroquia San Antonio de Padua de Chépica han preparado la celebración de su fiesta patronal, y es que, junto con ese festejo que es el 13 de junio, se iniciarán las actividades de conmemoración del bicentenario de la fundación de la parroquia, que es el próximo 2024.
Como es tradicional, más de un mes antes de la fiesta de su santo patrono, la imagen de San Antonio comienza a recorrer cada una de las comunidades, así cuando llega a cada lugar es recibida en oración y cuando se va, se celebra una misa en esa comunidad. Se va cambiando cada dos días en peregrinación, acompañada de fieles y con los huasos que lo escoltan hasta la comunidad que lo recibe.
Luego de ese peregrinar, la imagen de San Antonio volverá al templo parroquial el 13 de junio, y ese día el obispo diocesano celebrará una misa solemne, con la que también comenzará la celebración del bicentenario de la fundación de la parroquia.
De cara al bicentenario
El padre Juvenal Galaz Rubio, párroco de Chépica, señaló que se ha reunido con una comisión para programar esta celebración de los 200 años de la parroquia; y explica que se dará énfasis especialmente a compartir el valor patrimonial de ella como, por ejemplo, mostrar las partidas de nacimiento de 1824-1825, que son elementos de mucho valor histórico y cultural.
Además, quieren hacer partícipes a todos los habitantes de la comuna en esta conmemoración, pues saben que la parroquia ha sido parte de su vida y la de sus antepasados. En este aspecto, indica que “queremos invitar a la comunidad a ser parte de esta celebración, compartiendo fotografías, escritos, para darle un rostro más colectivo a la celebración de la parroquia”.
No cabe duda de que la parroquia de Chépica es parte de la historia de cada uno de los habitantes de este pueblo, pues su vida a estado ligada a ella. Muchos recuerdan quién les ha entregado los sacramentos, cómo han ayudado en alguna catástrofe, cómo han celebrado determinada fiesta, y todo ello forma parte del relato que pasa de padres a hijos. Así lo corrobora su cura párroco, que señala que “la gente en Chépica conoce la historia, sabe –por ejemplo- quién lo bautizó, quién era el párroco de su época”.
Además, se tiene muy arraigado que lo espiritual siempre debe estar presente en todo acto: bendiciones de casas, de edificios, inicio del año escolar, desfiles, son algunas de las actividades en las que el párroco siempre es convocado; y eso significa que hay mucha comunión de la parroquia con las otras instituciones y organizaciones de la comuna.
Por ello, la destrucción del templo en el terremoto de 2010 fue una gran pérdida para la comunidad, “fue una gran pena porque la edificación anterior del templo era un referente para su identidad, por eso trabajaron mucho para la reconstrucción y para todos es un gran logro el nuevo templo, del cual se sienten parte”, recalca el padre.
Por otra parte, con respecto a la vida pastoral hoy en la parroquia, el padre Juvenal explica que después de la pandemia se ha retomado la presencialidad en algunos aspectos como la catequesis, la ayuda fraterna, a entrega de sacramentos, entre otras áreas, pero afirma que “de igual forma se continúan algunas actividades de forma virtual como es la transmisión de las misas, pero ya estamos retomando las actividades presenciales con mucho entusiasmo”, precisa; y prueba de ello es la alegría que se ha visto en los fieles por este peregrinar de la imagen de San Antonio por las comunidades.