
La solemnidad de San Pedro y San Pablo traerá consigo una nueva oportunidad para vivir la caridad cristiana. Este 28 de junio, las comunidades de la Diócesis de Rancagua participarán en el tradicional Óbolo de San Pedro, la colecta anual que permite apoyar la misión pastoral y solidaria del Papa León XIV.
Aunque la celebración litúrgica corresponde al 29 de junio, este año la jornada se adelantó al domingo para favorecer una mayor participación de los fieles en las parroquias y comunidades.
El Óbolo de San Pedro es una expresión concreta de comunión con el Santo Padre. A través de esta colecta, los católicos de todo el mundo colaboran con las obras de caridad, la ayuda humanitaria ante emergencias y diversas iniciativas de evangelización impulsadas por la Santa Sede.
La Iglesia en Chile también ha sido parte de este esfuerzo. En la última colecta realizada en la Diócesis de Rancagua se reunieron $5.118.320, aportes que contribuyeron a sostener las obras de ayuda y servicio promovidas por el Santo Padre.
Más que una colecta, el Óbolo de San Pedro es un signo de unidad entre los católicos del mundo. Cada donación, por pequeña que parezca, permite llegar a personas que enfrentan situaciones de pobreza, exclusión o emergencia.
Por ello, la invitación para este 28 de junio es a participar con generosidad y a orar por el ministerio de León XIV. De esta manera, las comunidades podrán unirse a una gran red de solidaridad que cruza fronteras y hace visible el rostro misericordioso de la Iglesia.
Para conocer más sobre esta importante obra de la Iglesia, puede visitar el siguiente link: Obolo de San Pedro