
La celebración de Corpus Christi dejó una profunda alegría en diversas comunidades de la Diócesis de Rancagua, que vieron crecer el número de fieles comprometidos con el servicio a la Eucaristía y a los hermanos más necesitados.
En la parroquia Inmaculada Concepción de Pichilemu, el sábado seis de junio, siete miembros de la comunidad fueron instituidos como nuevos Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión. Su misión será llevar a Jesús Sacramentado a enfermos y adultos mayores que no pueden participar presencialmente en la misa, además de colaborar en las celebraciones litúrgicas cuando sea necesario.
La alegría continuó al día siguiente. Durante la celebración de Corpus Christi, cinco niños y jóvenes fueron instituidos como monaguillos, comprometiéndose a servir en el altar con respeto, dedicación y amor al Señor.
Las felicitaciones se extendieron también a las familias de los nuevos ministros y monaguillos, quienes acompañan y sostienen este camino de fe y servicio.
La fiesta eucarística también tuvo un momento significativo en la parroquia Jesús Buen Pastor de Santa Cruz, donde se realizó el nombramiento y renovación de los Ministros Extraordinarios de la Comunión dedicados a la pastoral de los enfermos.
De esta manera, la solemnidad de Corpus Christi se convirtió en una verdadera celebración de servicio y misión, recordando que Cristo sigue haciéndose presente a través de hombres, mujeres, niños y jóvenes que ponen sus dones al servicio de la Iglesia y de quienes más necesitan compañía, consuelo y esperanza.