
Este viernes 29 de mayo, la capilla del Obispado de Rancagua fue escenario de una emotiva celebración con motivo del primer aniversario de la Comunidad de Oración y Servicio del Obispado de Rancagua, grupo de laicas que desde hace un año se reúne para fortalecer la vida espiritual y promover acciones concretas de servicio hacia quienes más lo necesitan.
La jornada comenzó con una Eucaristía celebrada por el obispo de la diócesis, monseñor Guillermo Vera Soto, y concelebrada por el vicario pastoral, presbítero Felipe Pardo, quien además acompaña espiritualmente a esta comunidad. La misa reunió a integrantes del grupo, familiares y colaboradores que han sido parte de este camino de fe y compromiso eclesial.
Tras la celebración, los asistentes compartieron un momento de fraternidad, instancia en que las integrantes de la comunidad entregaron un recuerdo conmemorativo y agradecieron el apoyo recibido durante este primer año de apostolado.
El origen
En conversación con las voluntarias Karen Parra, Paola Ulloa y Sheila Viveros, comentaron que la comunidad nació de la inquietud de un grupo de mujeres laicas con experiencia en la oración del rosario y la participación en retiros espirituales, quienes buscaban un espacio permanente para cultivar la fe. Desde sus inicios recibieron la acogida de monseñor Vera, quien puso a disposición la capilla del Obispado y alentó el desarrollo de esta misión.
Actualmente, la agrupación cuenta con 14 integrantes activos, entre ellos hombres y mujeres provenientes de diversas parroquias y comunidades de la diócesis. Su labor se sustenta en tres pilares fundamentales: oración, formación y servicio, con el propósito de anunciar a Cristo a través del testimonio y la cercanía con las personas.
Entre sus acciones destacan misiones de acompañamiento socioemocional y espiritual en sectores como Lomas de Machalí e Isla de Yaquil, además de la entrega de alimentos y bebidas calientes a personas en situación de calle y familiares de pacientes en centros asistenciales.
La comunidad se reúne cada miércoles en la capilla del Obispado para rezar el rosario y por diversas intenciones de la Iglesia, incluyendo al Papa León XIV, al obispo diocesano y a los funcionarios del Obispado. Entre sus próximos desafíos figuran nuevas misiones, la pastoral de la escucha en Pelequén y la realización de un nuevo Encuentro de Oración por Chile, previsto para octubre.