
Entre el 1 y el 3 de mayo se desarrolló el primer retiro anual de los diáconos permanentes de la Diócesis de Rancagua, realizado en la casa de retiros Alvernia, en San Francisco de Mostazal. La instancia convocó a 33 participantes, incluyendo a los diáconos y sus esposas, en un espacio orientado a la formación pastoral, la vida espiritual y la proyección del trabajo diocesano.
El retiro fue dirigido por el padre Felipe Pardo, párroco de Machalí y actual Vicario Pastoral, quien condujo las jornadas de enseñanza y reflexión. Durante el encuentro, se abordaron contenidos centrados en la oración y la sinodalidad, en línea con los actuales desafíos de la Iglesia, promoviendo una comprensión más profunda del servicio diaconal en clave comunitaria.
La programación contempló momentos de liturgia, espacios de diálogo grupal y tiempos de reflexión personal, favoreciendo la participación activa de los asistentes. En ese contexto, el padre Ernesto Castro, asesor de los diáconos, acompañó el desarrollo completo del retiro, destacando la disposición de los participantes. Según señaló, fue posible constatar un ambiente marcado por la escucha, el diálogo y la fraternidad, elementos esenciales para la misión eclesial.
Uno de los hitos del encuentro fue la celebración del sacramento de la reconciliación, instancia acompañada por el padre Luis Piña, que permitió a los participantes profundizar en la dimensión espiritual de su servicio.
Desde la coordinación diocesana, Héctor Soto valoró positivamente el desarrollo de la actividad, calificándola como un éxito organizativo y formativo. Indicó que, pese a la ausencia de algunos integrantes, se logró una participación significativa y un ambiente propicio para el intercambio de experiencias. Asimismo, destacó que el formato del retiro facilitó la comunicación entre los asistentes y fortaleció los vínculos comunitarios.
Como parte de la planificación pastoral, se informó que el próximo encuentro de los diáconos permanentes se realizará el martes 5 en la comuna de Coinco. La reunión tendrá como objetivo coordinar el trabajo con la nueva directiva, estableciendo lineamientos y prioridades para el desarrollo del año pastoral en la diócesis.