
La Diócesis de Rancagua realizó el pasado Viernes Santo, 3 de abril, la tradicional Colecta de los Santos Lugares, iniciativa impulsada por la Iglesia universal para sostener la presencia cristiana en Tierra Santa y contribuir al cuidado de sus santuarios.
El obispo de Rancagua, Guillermo Vera Soto, llamó a los fieles a participar con generosidad en esta colecta, que cada año se realiza por petición del Papa. El objetivo es apoyar a las comunidades cristianas que viven en los lugares donde ocurrieron los principales acontecimientos de la vida de Jesucristo.
Este 2026, la campaña logró reunir $7.878.920, cifra superior a los $6.666.361 recaudados en 2025. El monto fue alcanzado gracias al aporte de parroquias de la diócesis, salvo la comunidad de Rengo, que envía directamente su contribución a la casa general de su congregación en Tierra Santa.
La Colecta Pontificia se desarrolla a nivel mundial y permite financiar obras sociales, escuelas, parroquias y programas de ayuda destinados a familias y refugiados en Medio Oriente. De esta forma, se fortalece el vínculo entre los católicos y los territorios donde se sitúan la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
Tierra Santa comprende principalmente Israel, Palestina, Jordania y sectores de Egipto, siendo el núcleo geográfico del Antiguo y Nuevo Testamento. En estos territorios, los cristianos representan menos del 1% de la población y enfrentan diversas dificultades, especialmente en contextos de conflicto.
Durante el inicio del Año Pastoral en Rancagua, el fraile franciscano Jaime Campos explicó que la Custodia de Tierra Santa mantiene 54 santuarios desde hace más de seis siglos. “Son cerca de 400 frailes dedicados a esta misión”, señaló.
Además, destacó que los recursos permiten financiar educación, viviendas y albergues para peregrinos, conocidos como “Casa Nova”, contribuyendo directamente a la vida de las comunidades locales.