Actualidad Diocesana

Centro “La Vida Siempre” fortalece su misión con nuevas voluntarias y presencia activa en el Hospital Regional de Rancagua

Jueves 23 de Abril del 2026
La agrupación consolida su voluntariado católico, promoviendo la defensa de la vida, la formación comunitaria y el acompañamiento espiritual en el ámbito de la salud.

El martes 21 de abril, a las 10:00 horas, en dependencias ubicadas en Cuevas 050, se desarrolló una nueva reunión del Centro “La Vida Siempre”, instancia que reunió a sus integrantes en un ambiente fraterno, marcado por la oración, la organización pastoral y el compromiso con la defensa de la vida.

Uno de los aspectos más significativos de la jornada fue la incorporación de una nueva voluntaria, reflejo del crecimiento sostenido de este voluntariado católico en la región. La agrupación es acompañada espiritualmente por el padre Ernesto Castro, quien orienta el servicio desde una mirada pastoral centrada en el valor de la vida humana y la cercanía con quienes más lo necesitan.

En medio del encuentro, también hubo espacio para celebrar cumpleaños, fortaleciendo los lazos comunitarios y generando momentos de alegría que dan vida al servicio. “La Vida Siempre” ha definido, además, realizar sus reuniones dos veces al mes, ambos días martes, con el objetivo de consolidar su organización y ampliar su acción pastoral.

Actualmente, el grupo participa activamente en diversas iniciativas del Hospital Regional de Rancagua, integrándose a las actividades junto a otros voluntariados. Entre ellas destacan la participación en la Santa Misa, instancias de liturgia ecuménica y visitas a distintas áreas del recinto, lo que permite conocer en profundidad las necesidades del entorno hospitalario y ofrecer un acompañamiento más cercano y efectivo.

En esta línea, la agrupación también proyecta la realización de una clase formativa sobre la Ley Dominga, iniciativa que será abierta a toda la comunidad y cuya fecha será informada próximamente. Este espacio busca promover la reflexión y el conocimiento en torno a temas relevantes para la sociedad y la misión de la Iglesia.

De este modo, “La Vida Siempre” continúa consolidándose como un signo concreto de amor cristiano, al servicio de la vida y la dignidad humana, especialmente en contextos de fragilidad y dolor.