
Con entusiasmo y un profundo sentido de servicio, el pasado viernes 17 de abril se realizó el segundo taller del curso de formación semanal destinado a cuidadores y cuidadoras de personas mayores, instancia que se desarrolla en la parroquia San Francisco de Mostazal y que se extenderá durante cuatro meses.
La iniciativa busca fortalecer las herramientas prácticas y el autocuidado de quienes acompañan a adultos mayores, reconociendo la importante labor que realizan en el ámbito familiar y comunitario. El proceso formativo es impulsado por Caritas Rancagua, organismo de la Iglesia que promueve el apoyo solidario y la dignidad de las personas más vulnerables.
En esta segunda jornada participó el psicólogo Gabriel Sepúlveda, integrante de la Fundación REJEM, quien ofreció una exposición centrada en el Alzheimer, enfermedad que cada vez está más presente entre las personas mayores que requieren cuidados permanentes.
Durante el encuentro se abordaron diversos aspectos relacionados con esta enfermedad, entre ellos síntomas, signos, alcances y formas de enfrentarlo, siempre desde una mirada marcada por la empatía, el conocimiento y la preparación. Aunque se trata de un tema sensible para muchas familias, los participantes manifestaron gran interés y compromiso por seguir aprendiendo para brindar un acompañamiento más consciente y humano.
Desde Caritas Rancagua destacan que formar a quienes cuidan es también una manera concreta de sembrar esperanza en la vida de las personas mayores, promoviendo comunidades más solidarias y atentas a las necesidades de quienes atraviesan etapas de mayor fragilidad.
El curso de este año, además, incorpora la participación de una terapeuta ocupacional, lo que permitirá profundizar en aspectos prácticos del acompañamiento cotidiano, entregando herramientas para mejorar la calidad de vida tanto de los adultos mayores como de quienes los cuidan.
En los últimos años, Caritas Rancagua ha desarrollado estas capacitaciones en distintas comunas de la región, entre ellas Coltauco, Rancagua, Rengo, Santa Cruz y San Fernando, logrando formar a cerca de 150 cuidadores de personas mayores y fortaleciendo así una red solidaria de apoyo para muchas familias.
Cabe recordar que estos cursos se realizan gracias a los fondos reunidos por la Caja de Cuaresma de Fraternidad, campaña solidaria de la Iglesia que este año está especialmente dedicada al cuidado y acompañamiento de los adultos mayores.