Profesionales de la región de O’Higgins participaron en una jornada formativa centrada en trauma infantil, trabajo en red y fortalecimiento de intervenciones más seguras y no retraumatizantes.
El Programa “Abriendo Caminos”, de Fundación Caritas y Acción Social de la diócesis, que es financiado por el Ministerio de Desarrollo Social a través de la Subsecretaría de la Niñez, desarrolló una jornada de formación destinada a fortalecer el trabajo de acompañamiento de niños, niñas y adolescentes que tienen a una persona significativa cumpliendo penas de privación de libertad.
La actividad se llevó a cabo el 20 de noviembre en el Obispado de Rancagua y convocó a equipos profesionales de siete comunas de la provincia de Cachapoal, donde opera el programa, de manera de favorecer el trabajo en red.
La coordinadora del programa, Alejandra Pavés, explicó que el programa Abriendo Caminos tiene como objetivos centrales minimizar los efectos negativos de la separación forzosa, evitar situaciones de retraumatización, apoyar a las familias en la resocialización de la ausencia del familiar y prevenir la deserción escolar, facilitando la reintegración de los niños al sistema educativo. Aunque la sede administrativa se encuentra en Rancagua, los profesionales se desplazan semanalmente a terreno para asegurar un acompañamiento directo y cercano.
En cuanto a este seminario, señaló que su objetivo fue entregar herramientas metodológicas actualizadas a los equipos que trabajan con estas familias, reforzar el trabajo en red con las Oficinas Locales de la Niñez (OLN) —instancias municipales financiadas también por el Ministerio de Desarrollo Social— y mejorar la calidad de las intervenciones que se desarrollan en contextos de alta vulnerabilidad emocional.
La jornada contó con la exposición del doctor Felipe Lecannelier, psicólogo e investigador de la Universidad Central, quien presentó un diagnóstico sobre el trauma infantil en Chile. Señaló que el país presenta entre tres y cuatro veces más niveles de trauma que los países del hemisferio norte, debido a patrones de crianza e instituciones “muy agresivas”. Recalcó que el objetivo de las intervenciones debe ser “sanar y no volver a herir”, insistiendo en que el trauma infantil debiera ser declarado una emergencia nacional.
Asimismo, destacó el papel de organizaciones como Caritas, valorando su compromiso y subrayando la importancia de actualizar prácticas institucionales para responder adecuadamente a la magnitud del problema.
Este seminario permitió reforzar la misión de “Abriendo Caminos”: promover un acompañamiento profesional, humano y seguro, que favorezca el bienestar integral de la infancia en la región de O’Higgins.