
Como cada 28 de septiembre, cientos de fieles llegaron hasta el Santuario de San Judas Tadeo, en Malloa, para participar de la tradicional misa en honor al patrono de las causas imposibles. La celebración estuvo marcada por un profundo espíritu de fe y gratitud.
Un hecho especial fue que la misa fue presidida por el padre Javier Menares, quien recientemente recibió la ordenación sacerdotal, y concelebrada por el padre Bernabé Silva, quien se prepara para conmemorar 50 años de vida sacerdotal. La presencia de ambos sacerdotes dio un tono especialmente emotivo a la jornada, en la que se unieron la alegría por el inicio de un nuevo ministerio y el reconocimiento a toda una vida dedicada al servicio de Dios y de la Iglesia.
Al término de la misa, los devotos expresaron su gratitud por la intercesión del santo y oraron por las vocaciones y por los sacerdotes que con su fe y compromiso guían la vida cristiana de la comunidad.