Actualidad Diocesana

Movimiento de Cursillo de Cristiandad invita a vivir un nuevo encuentro en la Diócesis de Rancagua

Martes 26 de Agosto del 2025
Los cursillos se realizarán en la Casa de Retiro Getsemaní de Los Lirios, con fechas separadas para hombres y mujeres. Una instancia de oración, formación y fraternidad que busca fortalecer la vida cristiana en la diócesis.

El Movimiento de Cursillo de Cristiandad de la Diócesis de Rancagua invita a todos los fieles a participar de los próximos retiros de conversión y encuentro personal con Cristo, que se vivirán en la Casa de Retiro Getsemaní de Los Lirios. Se trata de instancias privilegiadas para profundizar en la fe, fortalecer la vida comunitaria y renovar el compromiso cristiano en medio de la sociedad actual.

El primero de estos encuentros será el Cursillo N°52 para hombres, que se desarrollará desde este jueves 28 a las 19:30 horas hasta el domingo 31, en un ambiente de oración, fraternidad y reflexión. Posteriormente, será el turno de las mujeres con el Cursillo N°49, que comenzará el jueves 4 de septiembre desde las 19:30 horas y se extenderá hasta el domingo 7 de septiembre, también en la casa de retiro de Getsemaní.

Ambos encuentros tendrán un valor de $35.000, monto que incluye alimentación completa (desayuno, almuerzo y cena), además de los materiales de estudio y formación que acompañarán a cada participante durante las jornadas.

El Cursillo de Cristiandad es un movimiento de la Iglesia Católica que desde hace décadas ha transformado vidas en todo el mundo, ofreciendo una experiencia profunda de encuentro con Dios y con la comunidad eclesial. En un ambiente sencillo y cercano, los cursillistas descubren la alegría de vivir la fe y son enviados a ser testigos del Evangelio en sus familias, comunidades y ambientes cotidianos.

Quienes deseen inscribirse o realizar consultas pueden comunicarse con María Cristina Carvajal, al número de teléfono +56 9 833 208 30 o al correo electrónico ccarvajal_23@hotmail.com.

La invitación está abierta para toda la comunidad diocesana, con la certeza de que estos días de retiro serán una oportunidad única para renovar la esperanza, vivir la fraternidad y dejarse iluminar por el amor de Cristo.